Loris Malaguzzi...

"Trabajar con los niños quiere decir tener que hacer las cuentas con pocas certezas y con muchas incertidumbres. Lo que nos salva es el buscar y no perder el lenguaje de la maravilla que perdura, en cambio, en los ojos y en la mente de los niños. Es necesario tener el coraje de producir obstinadamente proyectos y elecciones. Esto es competencia de la escuela y de la educación”.

lunes, 27 de agosto de 2007

Cora pide la retirada del cuento infantil “Lila tiene un hermanito” de Eduard Estivill

Añadir que los niños, supuestamente, felices de los cuentos que adapta estivill, sin lugar a duda NO le han aplicado el método violento Duérmete niño, a parte que el cuento pasaría a ser una pesadilla horrenda, no existiría felicidad en esos niños y dejaría de ser un cuento!
¡estivill a ver si dejas de adoptar publicaciones al altura de tu nivel emocional, miope y escaso, y intentas otro tipo de showbusiness en los que NO estén involucrados los niños.
La Federación de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento (CORA) protesta por el tratamiento dado a la adopción en el libro “Lila tiene un hermanito”, del Dr. Estivill y Montse Domènech (Editorial Beascoa, 2006)
Texto íntegro de la nota de prensa:
Queremos manifestar nuestra discrepancia con el contenido y la forma con la que se aborda la adopción en el cuento “Lila tiene un hermanito”, del Dr. Eduard Estivill y Montse Domènech (Editorial Beascoa, 2006). Resulta evidente que los autores se han documentado escasamente sobre la adopción y las familias adoptivas, si es que lo han hecho en alguna medida. El relato contiene errores de bulto respecto al proceso de adopción. En él se narra como los padres de la protagonista deben permanecer en Haití un mes para hacer “muchos exámenes”, cuando cualquiera mínimamente informado sabe que –de acuerdo al Convenio de la Haya–, la formación y evaluación de la familia que solicita una adopción se hacen en España, y que la estancia de los padres en Haití rara vez supera la semana.
Sin embargo, ese desconocimiento no es tan grave como otros “detalles” erróneos que, a los ojos de un niño adoptado, resultan altamente inquietantes y perturbadores. La adopción es una alternativa a la paternidad/maternidad biológica, ¡no un acto de solidaridad o caridad por el que nuestros hijos deban estarnos agradecidos! ¿Se imaginan lo que esa insinuación significa para la autoestima de un niño que se incorpora a una nueva familia? Esta falta de empatía con los sentimientos del niño adoptado es una constante a lo largo del cuento. ¿Qué necesidad había de representar a la madre biológica del niño adoptado como fea, bajita y gorda? No hay que olvidar que nuestros hijos descubren a edad temprana que, cuando crezcan, no se parecerán a nosotros en el color de la piel, los ojos, etc., sino que han heredado muchas de sus características físicas de la familia en la que nacieron. Pero es que además, entre las muchas problemáticas de las mujeres haitianas no se encuentra la obesidad (y son en general de una gran belleza, como también lo son los hijos que traen al mundo y que llevan la hermosura en sus genes).
Mención aparte merece el cuaderno pretendidamente pedagógico que incluye el libro, un dechado de topicazos y falsos mitos que en nada ayudan a la integración y normalización de nuestras familias. Resulta increíble que alguien teóricamente competente en otras áreas de la educación infantil mantenga un discurso tan falaz. Tristemente, los autores ni siquiera han hecho el esfuerzo de utilizar un vocabulario positivo y libre de prejuicios: cuando hablan de “hijos naturales”, debemos entender que los nuestros son… ¿extraños? ¿Artificiales tal vez?
Afirmar que nuestros hijos se comportarán como “hijos naturales” si como a tales les tratamos no es pedagogía, es simplemente un disparate de gran calibre. Nuestros hijos han vivido unas experiencias muy diferentes a las de sus pares, que han marcado su desarrollo tanto físico como psíquico y emocional. Fingir que sus necesidades no difieren de las de aquéllos que han crecido desde que llegaron al mundo en su familia es tan absurdo como pensar que un problema serio de visión se arreglará milagrosamente si actuamos como si no existiera. Las familias adoptivas somos tan familia como las demás, pero ignorar los retos específicos que nuestra paternidad conlleva sólo puede perjudicar a nuestros hijos, quienes necesitan que entendamos sus necesidades para poder desarrollar todo su potencial y convertirse en adultos felices.
Resulta bochornoso cómo los autores tratan de crear un discurso supuestamente positivo y pedagógico de la adopción minimizando algunos de esos retos. Pertenecer a una familia multirracial es una experiencia muy enriquecedora para todos sus miembros, pero ello no es óbice para que conlleve ciertos desafíos –tanto para los padres como para los hijos– que no podemos ni debemos obviar. No siempre es fácil enseñar a hacer frente a un tipo de discriminación –a veces sutil, a veces brutal– que los padres nunca han experimentado en primera persona. Afirmar que el miedo a esa discriminación racial “es menor cada día” porque nuestra sociedad es cada vez más multicultural puede parecer una afirmación bienintencionada y esperanzadora, pero no es cierta en absoluto, y bien lo saben quienes la sufren en sus carnes. El racismo existe y está aún muy presente en nuestra realidad: nuestra obligación como padres es aceptar esa realidad y proporcionar a nuestros hijos los recursos necesarios para hacerle frente.
Es evidente que necesitamos bibliografía que nos ayude a explicar la adopción de forma adecuada a nuestros hijos e hijas y a otros niños y niñas, pero vendernos como tal un producto que potencia la perpetuación de falsos discursos y puede provocar inseguridades innecesarias en nuestros hijos no es de recibo. Lamentamos profundamente que ni la editorial ni los autores de “Lila tiene un hermanito” se hayan tomado la molestia de buscar asesoramiento antes de lanzarse a hacer pseudopedagogía de la adopción y de nuestras familias, y les rogamos encarecidamente que retiren su edición.
CORA – Federación de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento

martes, 31 de julio de 2007

EL LIBRO PELIGROSO PARA LOS CHICOS de IGGULDEN, CONN y IGGULDEN, HAL


Construir una casa en un árbol abandonando los juegos de ordenador, hacer trabajos manuales y olvidarse de los iPods, el éxito internacional de El Libro peligroso para los chicos ha marcado el final de la generación PlayStation. El libro peligroso para los chicos es un compendio de información, juegos, conocimientos y trucos que aparentemente están pasados de moda en la época de los teléfonos móviles. Pero con tan sólo la primera semana de ventas, el libro se colocó entre los 5 primeros de la lista de Amazon en el Reino Unido. Las reglas del baloncesto, cómo construir una casa en un árbol, cómo funciona una catapulta, gramática imprescindible, la historia de los reyes de España, cómo fabricar un arco y unas flechas, qué debemos llevar a un picnic y mucho más: historias de una valor increíble y habilidades útiles recogidas en más de 200 páginas ilustradas. El libro peligroso para los chicos es además una buena fuente de información complementaria para las didácticas escolares ya que a demás de enseñar a jugar al aire libre, facilita lo imprescindible para pasar de curso.

domingo, 24 de junio de 2007

Summerhill, la escuela donde se cultiva la felicidad

«El único cuidado que habría necesidad practicar en la escuela es la cura de la infelicidad. El niño difícil es el niño infeliz. Está en guerra consigo mismo, y por tanto está en guerra con el mundo.El adulto difícil va en la misma barca. Ningún hombre feliz no ha perturbado nunca una reunión, ni ha predicado la guerra, ni ha linchado ningún negro. Nunca ninguna mujer feliz no ha tratado a regaños el marido o los hijos. Nunca ningún hombre feliz no ha cometido un asesinato o un robo. Nunca ningún patrón feliz no ha aterrorizado sus empleados.Todos los crímenes, todos los odios, todas las guerras, se pueden reducir a una sola palabra: infelicidad. La intención de este libro es de hacer ver como nace la infelicidad, como arruina las vidas humanas y como se pueden subir los niños de manera que la mayor parte de esta infelicidad no llegue a nacer nunca.¿A qué se asemeja Summerhill? Bien, para decir sólo una, las clases son optativas. Los niños pueden ir o quedarse una hora lejos —por el tiempo que quieran si éste es su deseo. Hay un horario, pero sólo para los maestros.En general, los alumnos tienen clases con arreglo a la edad, pero a veces con arreglo a sus intereses. No tenemos nuevos sistemas de enseñanza, porque no consideramos que la enseñanza sea muy importante en sí mismo. El hecho de que la escuela tenga o no un método específico para enseñar a dividir por muchas cifras no tiene ninguna importancia, porque esta operación sólo tiene interés para aquéllos que la quieren aprender. Y el niño que quiere aprender a dividir por muchas cifras, aprenderá tanto si le enseñemos de una forma como de otra..»
NEILL, Alexander S. Summerhill, Barcelona: Eumo, 1986. (págs 3-4, 7)




En el libro Summerhill, Alexander Sutherland Neill, expone el funcionamiento de la escuela progresista que él fundó y fue conocida en todo el mundo por el nombre de Summerhill; simultáneamente, presenta los principios que han inspirado este atrevido modelo educativo. La escuela, defiende Neill, tiene como función primera curar la infelicidad de los niños; Summerhill es el lugar donde los niños son criados pensando en la felicidad.En el primer capítulo del libro, Neill hace una descripción global de la vida cotidiana en la escuela; en los restantes, trata aspectos concretos como por ejemplo la necesidad de libertad, el juego, la obediencia y la disciplina, su punto de vista sobre la sexualidad, la moral, los problemas de los padres, etc.En Summerhill se cultiva radicalmente la libertad. Eso quiere decir que las clases son de asistencia libre, que se otorga gran importancia al juego, que en muchos momentos cada cual hace lo que quiere. El gran acontecimiento de la casa es la asamblea general de los sábados donde, con igualdad de voto alumnos y profesores, se toman decisiones importantes para la buena convivencia. Acabada la asamblea es hace un baile.En Summerhill no hay notas, ni ningún tipo de calificación; premios y distinciones son rechazados porque desvían el desarrollo normal de la personalidad. Neill está convencido que el niño es innatamente juicioso y realista; por naturaleza, el niño es un ser bueno, justamente con capacidad de autocontrol. El niño tiene suficientes recursos para hacerse él mismo plenamente persona, las interferencias de los adultos no son positivas.

Autobiografía Neill Neill Orange Peel (Fragmento)


Hace años, Hetney, un niño de Summerhill, caminaba murmurando: "Neill Neill Orange Peel" (R: literalmente Neill Neill Cáscara de Naranja).

La frase tuvo éxito y ha perdurado más de 25 años. Actualmente, los niños me siguen cantando estas palabras, y mi reacción usual es contestarles: "Se equivocaron de nuevo no es cáscara de naranja, sino cáscara de banana".
Me parece que esta rima resume bien mi vida con los niños. Desde luego, podría ser el lema de Summerhill, si creyera en lemas. Estas palabras narran toda la historia de mi escuela y de mi vida. Nos muestran como pueden salvarse, o casi suprimirse, el abismo entre las generaciones, porque estas palabras no denotan hipocresía u odio, sino amor e igualdad. Si todos los niños del mundo llamaran a sus maestros cáscara de naranja o un equivalente, en mi correspondencia no habría muchas cartas que comienzan así:

"Odio mi escuela, ¿puedo ir a Summerhill?".

La rima del niño muestra lo innecesario de que un abismo separe a los alumnos de los maestros, abismo que han creado los adultos y no los niños. Los maestros desean ser pequeños dioses protegidos por su dignidad. Si actúan humanamente, temen que su autoridad se desvanezca y que sus clases se conviertan en un manicomio. Temen suprimir el miedo. Demasiados niños temen a sus maestros. Es la disciplina la que crea el miedo. Pregunten a un soldado si no teme a su sargento. No conozco a uno que no le tema.

La rima de Summerhill demuestra al mundo que una escuela puede abolir el temor a los maestros y el temor, más profundo, a la vida. Los niños no solo tratan a Neill con igualdad, alegría y amor, sino que a todo el personal lo consideran camarada y compañero de juegos. Los maestros no dependen de su dignidad, ni esperan diferencia por ser adultos, y su único privilegio social es que no deben obedecer la orden de ir a la cama. Su alimentación es igual que la de la comunidad escolar. Los niños les hablan de tú y rara vez les ponen sobrenombres, y si lo hacen, éstos son más bien símbolos de amistad e igualdad. Durante 30 años, George Corkhill, nuestro maestro de Ciencias, fue conocido como George, o Corks o Corkie. Todos los niños lo querían.
Hace años, en uno de mis libros escribí que cuando entrevistaba a un aspirante a maestro, mi prueba consistía en preguntar: "¿Qué haría si un niño lo llamara maldito tonto?". Hoy día continúo haciendo esta prueba, excepto que he suprimido el tonto (que nunca he considerado una grosería) y lo he cambiado por un adjetivo más popular.

Al transcurrir el tiempo, más me convenzo de que la principal reforma que requieren nuestras escuelas es suprimir el abismo entre jóvenes y viejos, y que ha perpetuado el paternalismo. Esta autoridad dictatorial causa al niño un sentimiento de inferioridad, que se perpetúa a través de su vida. Como adulto sólo cambia la autoridad del maestro por la del patrón.

Un ejército puede ser necesario, pero nadie, excepto un conservador demente, afirmaría que la milicia es un modelo de vida. Sin embargo, nuestras escuelas son como ejércitos, o algo peor. Los soldados por lo menos se mueven mucho, pero un niño permanece sentado la mayor parte del tiempo en una edad en que todo el instituto humano ordena moverse.

En este libro explico porqué las autoridades escolares tratan de restar vitalidad a los niños, pero la mayoría de los maestros no comprenden qué se oculta detrás de su disciplina y de "modelar los caracteres", y la mayoría no desea saberlo. La disciplina es algo muy fácil: "Atención... Descansen", son las órdenes de los cuarteles y de las clases.

"Obedezcan, obedezcan", dicen, pero la gente no obedece a sus iguales, sino a sus superiores. La obediencia implica temor, y esto debe ser lo último que se inspire en una escuela.

En los Estados Unidos, los estudiantes temen las malas calificaciones (calificaciones idiotas que no significan nada importante) o temen a no ser aprobados en los exámenes. En algunos países (Inglaterra se encuentra entre ellos, aunque me disguste admitirlo), aún se experimenta el temor al bastón o al cinturón, o el miedo a sufrir las burlas o el desprecio de maestros estúpidos.
La tragedia es que también los maestros sienten temor: miedo a ser considerados humanos, a ser descubiertos por la misteriosa intuición de los niños. Conozco bien todo esto. Diez años de enseñar en las escuelas públicas han destruido mis ilusiones sobre los maestros. En mi época, yo también me mostraba digno, distante y era partidario de la disciplina. Aprendí en un sistema que dependía del tawse, como llamábamos al cinturón en Escocia. Mi padre lo usaba y yo lo imité, sin pensar si actuaba bien o mal, hasta el día en que, siendo director, azoté a un niño por insolente. De pronto se me ocurrió pensar: ¿"Qué estoy haciendo? Este niño es pequeño y yo soy grande. ¿Por qué estoy golpeando a alguien que no es de mi tamaño?". Arrojé el cinturón al fuego y nunca he vuelto a golpear a un niño.

La insolencia del muchacho me rebajó a su nivel, ofendió mi dignidad, mi categoría de autoridad suprema. Me habló como a un igual, ofensa imperdonable; pero hoy día, 60 años después, miles de maestros se encuentran donde yo estaba entonces. Esto parece presunción, pero es la simple y pura verdad: muchos profesores se niegan a ser gente de carne y hueso.

Hace poco un joven maestro me contó que su director lo había amenazado con despedirlo, porque un muchacho lo había llamado "Bob". "¿Qué pasará con la disciplina, si usted permite tales familiaridades?", le preguntó. "¿Qué sucedería con un soldado que llamara Jim a su coronel?".

Neill Neill Orange Peel, es un título que puede disgustar a los profesores "sin vida"; pero lo comprenderán los estudiantes de todos los países, excepto en aquellas naciones donde a los niños no les permiten oír hablar de Summerhill.

¿Por qué recibo cientos de cartas de los niños? No por mi linda cara. La idea de Summerhill los conmueve en lo más profundo de su deseo de libertad, de su odio a la autoridad en el hogar y en la escuela, de su deseo de entrar en contacto con los mayores. En Summerhill no existe el abismo entre las generaciones; si existiera, no sería rechazada por mayoría de votos la mitad de mis proposiciones en las asambleas generales, ni una niña de 12 años podría decir a un maestro que sus clases son aburridas. Desde luego, un profesor puede decirle a un niño que es una calamidad. La libertad debe existir en ambos lados.

No deseo ser recordado como un gran educador, porque no lo soy. Si me recuerdan, espero que sea porque traté de salvar el abismo entre jóvenes y viejos, traté de abolir el miedo en las escuelas, traté de persuadir a los maestros de ser sinceros consigo mismos y quitarse la armadura protectora que han usado durante generaciones para permanecer separados de sus alumnos. Deseo ser recordado como un individuo común y corriente que creyó que el odio no remedia nada, y que estar en favor de los niños es la única manera de producir una vida escolar feliz, y posteriormente una existencia dichosa. Soy Neill, Neill, Orange Peel (R: un similar a nuestro maestro ciruela) para mis alumnos, y me gustaría serlo también para todos los niños del mundo. Soy alguien que confía en ellos, que cree en la bondad y en la ternura originales, que en la autoridad sólo descubre deseos de poder, y, muy a menudo, odio.

Pronto debo abandonar este valle de lágrimas, espero que las próximas generaciones, al considerar la educación de nuestro tiempo, se asombren de la barbarie, de su destrucción de las potencias humanas, de su insana preocupación por el aprendizaje formal. Lo espero, contra todo lo que me vuelve pesimista: las guerras, las persecuciones religiosas, los crímenes. Los que gritan que cuelguen a los criminales, ¿no advierten que quieren curar con una aspirina una apendicitis? ¿No reconocerá la sociedad que nuestro sistema represivo, aunado a la pobreza de nuestras calles, a nuestra falta de espíritu, a nuestra sociedad de consumo, son el motivo de que existan criminales y neuróticos?

Confieso a que veces dudo. Cuando pienso en el desafío de la juventud, me siento optimista. Al día siguiente, cuando leo los periódicos y me entero de las violaciones, los crímenes, las guerras y el racismo, me siento invadido por el pesimismo, pero creo que la ambivalencia es común a todos nosotros.
Alexander Sutherland "Orange Peel" Neill
Summerhill, 1972

viernes, 8 de junio de 2007

¡Zeca Afonso, Sempre!


El 25 de abril de 1974, a las cero horas de una mañana primaveral, el programa Límites, de Radio Renascença, comenzó a emitir los acordes de Grandola Vila Morena. Fue la consigna para poner en marcha la Revolución de los claveles que puso punto final a la dictadura salazarista en Portugal.
La letra y la música eran de José Zeca Afonso, la figura más importante de la canción portuguesa del siglo XX, y una pieza clave de la música popular de todo el mundo.
José Afonso Cerqueira dos Santos, Zeca, había nacido en Aveiro el 2 de agosto 1929 y era licenciado en Filosofía e Historia. Fue profesor de instituto hasta 1968, fecha en la que el fascismo lo inhabilitó para ejercer cualquier puesto docente. Hasta el año 1983 no se le reconocieron de nuevo sus derechos.
Escuchando los versos de la impresionante Canción de la paciencia, incluida en el compendio Como se fora seu filho, que dice, entre otras estrofas:
Muchos soles y lunas nacerán más olas en la playa romperán ya no tiene sentido tener o no tener vivo con mi odio a mendigar. Tengo muchos años para sufrir, más de una vida para andar, bebo la hiel amarga hasta morir. Ya no tengo pena, sé esperar.Se manifestaba en contra de la denominación de canción protesta con una frase significativa: El músico es quien protesta, no la canción. Por eso mismo insistiría en la necesidad del claro compromiso político del artista, o trabajador del arte, como él siempre decía.
Fue pionero en la reivindicación de las corrientes musicales africanas, y la influencia de aquellos sones está presente en toda su obra. También en esto se adelantaba a su tiempo. Canciones maestras, como Ailé, Ailé o Un homem novo veio da mata son elocuentes muestras. El elaborado lirismo de sus temas no dejó nunca lugar a la tibieza en el mensaje. En A morte saiu à rua, un precioso y dramático tema dedicado a José Días Coelho, pintor y escultor comunista asesinado a tiros por la policía política de la dictadura salazarista de día y en plena calle, canta esta estrofa:
Tu muerte, pintor, reclama otra muerte igual, sólo ojo por ojo y diente por diente vale.En el Cantar Alentejano, una bella y sentida creación dedicada a la campesina antifascista Catarina Eufemia (embarazada cuando la asesinó un teniente de policía, con tres disparos a bocajarro), el mensaje es similar:
Quien vio morir a Catarina no perdona a quien la mató.Cantaba incesantemente para el pueblo, en cooperativas agrarias y comissioes de moradors, utilizando sus exquisitas creaciones como un instrumento más de lucha. Luchó primero contra la dictadura de Salazar y, al final de sus días, frente a la contrarrevolución encabezada por el Partido Socialfascista de Mario Soares. Fue consciente siempre de que su honradez navegaba a contracorriente, pero en ningún momento abandonó sus principios revolucionarios. Por eso detestaba el desencanto, la desmoralización, que él calificaba como una mera justificación para los traidores.
Actuó por última vez en directo en el Coliseu dos Recreios lisboeta, en 1983, precisamente el lugar donde, nueve años antes, Grandola se convirtió en un himno para la historia. Aquella velada quedó recogida en un disco vibrante, en el que José Afonso, canta, ya con ciertas dificultades, arropado por todos sus músicos y sus amigos más incondicionales. La enfermedad fue avanzando inexorablemente desde entonces hasta 1987. Se desesperaba con el reflujo del 25 de Abril porque su enfermedad no le permitía tomar parte activa, del modo que él hubiera querido, en los acontecimientos políticos del momento.
Sus últimos días los pasó retirado en Vila Nogueira de Azeitao, un pueblecito situado entre Lisboa y Setúbal. En su casa un cartel muy elocuente presidía su puerta: Nao ao ley fascista da segurança. En el interior había multitud de detalles, cuadros y carteles alusivos al 25 de Abril, recuerdo y reivindicación ineludibles para cualquier portugués progresista. Nos contaba en el verano de 1984:
Estoy convencido de que a mí me curaría de verdad un nuevo 25 de Abril, creo que acabaría con todos mis problemas y dolencias. Lo peor de mi estado actual es ver cómo la situación política y social se va deteriorando cada vez más, sin poder contribuir a cambiar esa inercia con todas mis fuerzas. De las conquistas de Abril no quedan más que algunas pequeñas libertades formales, cada vez más restringidas, como la libertad de expresión y una cierta revolución sexual.
En el terreno económico y social la situación es angustiosa, hay portugueses que viven más como perros que como personas, aumenta vertiginosamente la prostitución, y cada vez hay más personas que se alimentan de pan y café exclusivamente. En Setúbal y su cinturón industrial hay miles de personas que no cobran un solo escudo en meses.
La otra gran conquista de Abril, la liberación de las colonias, se encuentra también en peligro: Angola acosada por la guerrilla fascista y racista, y Mozambique descomponiéndose internamente y abriendo sus puertas a una nueva colonización.Aquel domicilio fue centro de reunión para mucha gente; amigos de Portugal, de España y Francia se acercaban constantemente hasta aquel pueblecito donde residía para verle y charlar. Cuando le visitamos en el verano de 1984, un grupo de niños del colegio local, con edades comprendidas entre los diez y los doce años, que editaban un periódico crítico contra la dirección del centro, tenían instalado en casa del músico la oficina de redacción:
Los únicos que no vienen nunca por aquí, curiosamente, son los músicos y los artistas, con los que he tenido contacto durante tantos años, y que antes me trataban como si fuera una especie de papa. Es una de las características de determinado tipo de artistas, por eso cada día quiero saber menos de música, pintura y literatura. Yo me he dedicado durante muchos años a hacer canciones en condiciones precarias, más preocupado por conseguir una comunicación fuerte y por actuar políticamente, que por perfeccionar, todo lo que hubiera sido capaz de hacer, mis trabajos. He sido bastante cuidadoso y exigente, pero lógicamente siempre he estado condicionado por mi intención propagandística.
En España no se conoce íntegramente mi actividad, allí sólo he ido a ofrecer espectáculos. He realizado una labor política más importante en Alemania, por ejemplo.
Aquí, la mayoría de los que se dicen artistas y se ganan la vida con ello, han renunciado a cualquier preocupación que no sea la de conseguir fama y llenarse la bolsa.Cobraba entonces 30.000 pesetas mensuales de pensión, su único ingreso y se mantenía económicamente gracias a la ayuda de algunos amigos íntimos y a la recaudación de los festivales que, periódicamente, se realizaban en su ayuda, a los que nunca faltan miles de incondicionales del artista. Víctima de una enfermedad nerviosa, que afectaba a sus fibras musculares, perdía peso y vitalidad sin que los médicos fueran capaces de acertar a diagnosticar cuál era la causa de su mal y de qué modo podía combatirse eficazmente.
Zeca, acostumbrado a estar siempre en primera línea de batalla, no se resistía a permanecer al margen de los acontecimientos. Se encontraba integrado en las plataformas portuguesas por la paz, en diversas organizaciones de solidaridad con países del Tercer Mundo, y en el comité de solidaridad con Otelo y los demás miembros de su organización, las FUP, Fuerzas de Unidad Popular, acusados de pertencer al grupo armado Fuerzas Populares 25 de Abril:
Con la detención de Otelo han querido pulsar la opinión pública para ver qué capacidad de respuesta se podía desarrollar ante una agresión tan brutal e ilegal a un personaje destacado del 25 de Abril. No tienen ninguna prueba contra Otelo ni contra ninguno de ellos, pero están dispuestos a seguir adelante. Es muy importante la solidaridad internacional que se consiga, porque aquí, aunque se ha creado un comité y se han celebrado algunos actos de solidaridad con los detenidos, el movimiento tiene grandes limitaciones. Este es un primer paso para imponernos una legislación represiva de seguridad ‘a la europea’. El proyecto ya se está discutiendo en el Parlamento y tiene como modelo más inmediato a las leyes antiterroristas españolas.
De cualquier manera, yo creo que el Gobierno se ha deslizado un poco en este tema, las acusaciones de que son objeto Otelo y sus compañeros son insostenibles desde cualquier perspectiva legal. Pienso que ha sido un acto característico de la forma de hacer política en Portugal, siempre muy primaria. Aquí todavía no hemos llegado a la situación española, en el tema de la tortura, por ejemplo, aunque en esta operación contra las FUP, dos personas hayan tenido que ser atendidas en el hospital.
Desde su casa de Vila Nogueira participaba, en la medida de sus posibilidades, en todas las actividades para las que le reclamaban: Cada vez me resulta más difícil desplazarme fuera de aquí, por eso, en muchos casos, me tengo que limitar a colaborar por teléfono. Ya no puedo cantar, debido a mis problemas respiratorios, y las manos no me responden, lo máximo que puedo hacer es decir unas palabras en los mítines a los que me invitan o en los homenajes que me hacen. Me anima ver el cariño de la gente, que en los diez minutos como máximo que puedo estar hablando, me interrumpe muchas veces... «Zeca, Zeca...»
Murió el 23 de febrero de 1987, con 58 años. Una multitud veló el cadáver en la capilla ardiente que tuvo lugar en el Club Naval de Setúbal, núcleo proletario del cinturón industrial de Lisboa. Su entierro constituyó un último ejemplo: tras el féretro marchó primero el pueblo anónimo, coreando una vez tras otra sus canciones y enarbolando banderas rojas, simplemente, sin ninguna sigla, y claveles del mismo color; detrás, los sindicatos obreros, y por fin, enmascarados en el gentío, desfilaron algunos políticos profesionales que en vida de Zeca no se habrían atrevido a acercarse a él.
Muchos integrantes del sepelio iban de negro, a pesar de que Zeca había exigido que nadie se vistiera de luto por su muerte.
Hace 20 años que no está entre nosotros, pero aún nos queda su legado, un inmenso tesoro: más de cien canciones, numerosos poemas, varios cortos de cine, media docena de obras de teatro y, sobre todo, aquel ejemplo de honestidad e integridad para todos los artistas revolucionarios.
José Afonso es, sin duda, una de las grandes personalidades artísticas de nuestro tiempo. Su canción Grandola Vila Morena hubiese sido suficiente para inscribirle con letras de oro en las páginas de la historia, de la gran historia, la del arte y la libertad. Pero Grandola, con ser una bellísima canción y un símbolo revolucionario de obligada referencia, no representa más que un hito, un hecho destacado más entre tantos como podemos encontrar a lo largo de la vida y obra excepcionales de Zeca.
Zeca es una de las grandes glorias nacionales, como Camoens -nos comentaba un amigo portugués-, abandonado en las horas bajas por algunos que le deben todo lo que son, y olvidado por muchos que han aprendido a pensar y sentir gracias a él.
En el músico portugués se aúnan las características ideales del artista del pueblo: enorme calidad en sus trabajos e inquebrantable compromiso militante. José Afonso era un genio entrañable, un comunista íntegro. Su mirada se iluminaba cuando escuchaba el relato de las últimas actividades puestas en práctica por el movimiento anti-OTAN español, y se indignaba cuando escuchaba hablar de desencanto: el desencanto es la justificación de los traidores, nos dijo. Como él, había que estar al pie del cañón hasta el último aliento.
De modo similar a la integración conseguida por el cambio socialista español de 1982 entre amplios sectores intelectuales y profesionales, en Portugal, los residuos de cierto izquierdismo de otros tiempos corrieron a refugiarse en los lujosos salones del soarismo. Solía comentar con cierta amargura la gran desbandada de muchos antiguos antifascistas portugueses, conocidos suyos, hacia posiciones de sumisión al poder:
Muchos se han vendido por un plato de lentejas y han justificado su actitud diciendo que estaban desencantados. Me gustaría saber de qué pueden estar desencantados, si aquí no se ha producido ninguna revolución. Lo que estamos viviendo es una contrarrevolción. Si hubiese cambiado algo, y no estuviesen de acuerdo, lo entendería. Pero éste no es el caso. Ese desencanto no es más que una justificación para los que nunca han estado encantados y para todos esos traidores.
Se han dado muchos casos de desencantados a cambio de un puesto de trabajo. Yo de lo único que estoy desencantado es de mi enfermedad, que me impide seguir luchando como lo he hecho toda mi vida. Los que se apuntan a esa moda fácil no son más que unos miserables mediocres que se han vendido por un plato de lentejas. Se dedican a reunirse en los bares hablando de los viejos tiempos, a beber y a ligar. El desencanto no es más que una justificación para los traidores.
Zeca Afonso dejó un legado imborrable de integridad. Era verdad: es una de las grandes glorias nacionales de Portugal y, quizá por eso precisamente, fue abandonado en sus horas más difíciles, las últimas. Como todos los grandes artistas, murió sin reconocimiento, a causa de su compromiso inquebrantable con la revolución. Los traidores no pudieron asimilar su obra y le dieron la espalda. Para la cultura popular es un ejemplo inolvidable de entrega a la causa revolucionaria.
Zeca en primera persona:
«Não me arrependo de nada do que fiz. Mais: eu sou aquilo que fiz. Embora com reservas acreditava o suficiente no que estava a fazer, e isso é que fica. Quando as pessoas param há como que um pacto implícito com o inimigo, tanto no campo político, como no campo estético e cultural. E, por vezes, o inimigo somos nós próprios, a nossa própria consciência e os alíbis de que nos servimos para justificar a modorra e o abandono dos campos de luta.»
«Eu sempre disse que a música é comprometida quando o músico, como cidadão, é um homem comprometido. Não é o produto saído desse cantor que define o compromisso mas o conjunto de circunstâncias que o envolve com o momento histórico e político que se vive e as pessoas com quem ele priva e com quem ele canta.»
«Canto estas canções porque não sei cantar outras. Se as canções têm ou não interesse, isso pertence a quem escuta. Estamos num momento mitológico da canção. Qualquer dia oraganizam-se sindicatos de cantores e academias de baladeiros com pessoas muito sisudas, a escutar os mestes, muito sabedoras, a espremerem uma coisa que não tem nada para espremer.»
«Parto da música para o texto.(...) Semeio palavras na música. Não tenho pretensões de dar a estas minhas deambulações pela música qualquer outro rótulo. Faço apenas canções. A canção insere-se sempre dentro de um processo. A sua eficácia depende do processo em que se insere. A sua importância depende da vastidão desse processo.»
«Devo muito ao meu tio (tio Filomeno), com o qual não tenho pontos de contacto ideológico, mas que me ensinou a cantar e me incutiu o gosto pela música, a Flávio Rodrigues, Roseira Boavida, Edmundo Bettencourt e José da Lata (cantor popular do Pico), às cantadeiras das fogueiras de São João (Coimbra), a Cristina de Matos Cortesão (empregada doméstica de várias repúblicas) com quem aprendi várias cantigas.»
«Toda a perspectiva progressista é compatível com aspectos conservadores da cultura que se pretenda conservar. O Brecht, com certeza, utilizou tradições da Alemanha e tradições do teatro chinês. Todos os trabalhadores da arte utilizam as tradições dos povos. Pelo contrário, penso que é retrógado cortar abruptamente com tudo isto e entender que o que é necessário é fazer uma sociedade à imagem e semelhança de um outro tipo de sociedade, por exemplo, a do Texas. Por exemplo, destruir uma data de caas para fazer uma torre(...). E no plano musical, que só a música marketing, utilizando determinado tipo de chavões, é que dever ser aproveitada.»
«Curioso é que nós passamos 40 ou 50 anos de uma vida a fazer determinadas coisas e um dia mais ou menos de repente, sem que renunciemos a nada do que fizemos, apercebemo-nos de que tudo deveria ter sido diferente. É apenas uma vaga sensação que se instala, sem que saibamos defini-la muito bem. No fundo sou muito mais contraditório e supersticioso do que quis admitir ao longo dos anos.»
«... de facto, os jovens por vezes não se destacam do sistema. Limitam-se a constatar que não há saídas. Essa atitude tem de ser modificada e são eles que a têm de modificar. Se for preciso partir a loiça, escavacar tudo isto, acabar com a burocracia para criar uma sociedade diferente, eles que o façam. Partam mesmo a loiça. Mas são eles que o têm de fazer. Não são os homens da minha geração. Os homens e as mulheres. Aliás, sem as mulheres não se pode fazer nada. Pressinto que, de facto, as mulheres vão ter um papel muito importante na futura sociedade, contanto que não tentem imitar os homens no que eles têm de mau...»
«Como é que da política se chega à música e da música à consciência? Eu acho que as coisas podem estar ou não ligadas, depende do lado para onde estivermos virados. Mas o que é preciso é criar desassossego. Quando começamos a procurar alibis para justificar o nosso conformismo, então está tudo lixado. E, quando isto acontecer comigo, eu até agradeço que os meus amigos me chamem a atenção e me critiquem.No campo da música continuo interessadíssimo. (...) Estou interessado sim, pelo que por cá se faz. Acho que, acima de tudo, é preciso agitar, não ficar parado, ter coragem, quer se trate de música ou de política. E nós, neste país, somos tão pouco corajosos que qualquer dia estam os reduzidos à condição de 'homenzinhos' e 'mulherzinhas'. Temos é que ser gente!»
«Admito que a revolução seja uma utopia, mas no meu dia a dia procuro comportar-me como se ela fosse tangível. Continuo a pensar que devemos lutar onde exista opressão seja a que nível for.»
«Eu fiz uma canção (Grândola) que, vendo bem, já não me pertence. Agora é mesmo cantada em meios populares. Mas um cantante com as minhas características tem de fazer canções elaboradas a partir de elementos culturais que sejam da sua própria existência.»
«Custa-me ver no meu país este massacre contracultural de que estamos a ser vítimas.Isto a começar pelos incêndios, destruição criminosa do nosso património artístico, destruição da nossa arquitectura rural tradicional para dar lugar às construções a três cores dos emigrantes... (...) Tenho uma certa nostalgia de uma certa imagem de Portugal que me foi dada por Raul Brandão, Camilo Castelo Branco, pelo próprio Eça de Queirós ( que era de certo modo um afrancesado), pela poesia popular portuguesa, pelos cantores das décimas, pelas festas populares, pelas adegas que hoje estão a ser substituídas pelos snack-bars, pela Rosa Ramalho, pelos cinemas de bairro que hoje estão a ser substituídos pelos estúdios e até por um certo tipo de população que habitava as ruas de Lisboa e que ainda fazia lembrar as sociedade do século XIX altamente miscigenadas...»
«A minha acção como professor era mais de carácter existencial, na medida em que queria pôr os alunos a funcionar como pessoas, incutir-lhes um espírito crítico, fazer com que exercitassem a sua imaginação à margem dos programas oficiais.»
«Faço música como quem faz um par de sapatos, isto é, tento alinhar sons e torná-los coerentes entre si, como quem faz um utensílio. E o mundo social da música não me seduz grandemente, como não me seduzem os palcos e todo esse tipo de estruturas sobre que assenta a canção. Seduz-me, sim, aquilo que posso fazer em torno da música: os contactos que estabeleço, os amigos que arranjo, esta "irmandade" progressista que se vai estabelecendo à medida que vamos correndo as terras, descobrindo que nessas terras vivem indivíduos que têm determinado tipo de preocupações.»


jueves, 7 de junio de 2007

El legado de Reich...olvidado...


¿Es que nadie se acuerda ya de Reich?
Por Pepe Gutiérrez-Álvarez (Para Kaosenlared).

Hacía mucho tiempo que nadie se acordaba de Wilhem Reich. La película Salvador ofrece una pista sobre la atracción que este hijo de Marx y de Freud tuvo en las generaciones anteriores, abordando situaciones y problemas que están lejos de haber sido resueltos en el presente... Resulta difícil creer que Wilhem Reich llegará a tener tanta popularidad entre los jóvenes de los años sesenta-setenta, y que ahora éste tan olvidado hasta el punto de que no se editen sus obras. Una idea del al alcance que llegó a tener por entonces nos lo pueda dar el empleo de la expresión ¡Wilhem Reich¡, para sustituir la más y piadosa de ¡Virgen María¡. La sola edición temprana en folleto de El combate sexual de la juventud por parte de los jóvenes que, tras protagonizar una dura lucha en el Instituto Emperador Carlos, se constituyeron en la Juventudes Comunistas Revolucionarias barcelonesas, dio pábulo en la “opinión pública” de la clandestinidad de que los “trotskos” se montaban unas orgías de campeonato, aunque en verdad, en verdad, o que llego a ocurrir fue una edición más del quiero y no puedo tomando como referencia, no las bacanales romanas que eran cosas decadentes y retorcidas, sino las “juergas” revolucionarias atribuidas a aquella parte poco contada del mayo-junio del 68 francés, y que se podía sospechar cubría una necesidad que se expresaba sencillamente con hecho como que el Livre Rouge des POSITIONS o películas como Yo soy curiosa, llegaran a ser éxitos escandalosos. En todo esto tenía mucho que ver un tal Wilhem Reich de trágica existencia. Reich ha sido uno de los hombres que más han contribuido a la renovación del pensamiento socialista del siglo XX. Como escribiría uno de sus estudiosos de por aquí, Ramón García; Reich: "...como verdadero adelantado plantea las relaciones del psicoanálisis con el materialismo dialéctico, liga en la práctica su compromiso socio-político y su labor psiquiátrica y hace de su vida, en Viena y en Berlín, un incesante movimiento de profundización psicológica y de actividad revolucionaria. En él la ciencia y la vida, el profesional y el hombre, nos muestran solución alguna de continuidad". Este auténtico hereje nació en 1897 en Galitzia que formaba parte del Imperio austrohúngaro, en el seno de una familia de campesinos acomodados, pero obligados a emigrar por su raza judía y a los que la guerra de 1914-18 arruinó. Reich participó en la guerra como teniente en el frente italiano. Estudió primero- psiquiatría en Viena al lado de Freud, antimarxista convencido. En 1919, él mismo escribió: "He llegado a persuadirme de que la sexualidad es el centro de gravitación en torno al cual gira no sólo la vida íntima del individuo, sino toda la vida social". Vive intensamente la oleada revolucionaria de la postguerra y comienza su lucha contra la mezquina, hipócrita y sexofóbica moral burguesa desde un ángulo inédito: el freudo-marxismo. Desde este ángulo, Reich desarrolla una serie de ideas revolucionarias: la separación entre sexualidad y procreación, la convicción de que la sexualidad era un hecho capital, que la frustración sexual del proletariado era un obstáculo para su conciencia política, que la curación individual de las neurosis era imposible y se imponía un cambio en la sociedad, una terapia colectiva...No tardó en ser separado de la Sociedad Psicoanalítica de Viena y repudiado por Freud. Durante estos años escribe La función del orgasmo. En 1927 presenció como una asamblea de trabajadores socialistas era diezmada a tiros por una banda de extrema derecha que mató a varios trabajadores. Sin embargo las autoridades judiciales absolvieron a los criminales y la socialdemocracia, con la que Reich había mantenido vinculaciones hasta el momento, no llevó a cabo ninguna medida importante. Reich ingresó entonces en el Partido Comunista austriaco. Durante un tiempo, no tuvo problemas con “el partido”. Colaboró con el movimiento obrero a través de la medicina y fundó seis consultorios de higiene sexual en Viena, en los que desarrolló una intensa labor situando la relación dialéctica entre conflicto social/ conflicto sexual. Su dinámica de trabajo y su racionalización científica marchaba en sentido contrario que el estalinismo que se iba imponiendo en los partidos comunistas de la época, con una oposición importante, todo hay que decirlo. A principios de la década de los treinta se traslada a Berlín y pasa a militar en el Partido Comunista alemán.De acuerdo con este concibió un plan para fusionar la lucha de clases con la lucha a nivel psicológico, fundando la Liga Nacional para una Política Sexual Proletaria (conocida como Sex-POL) y orientando su trabajo hacia la juventud. Sus obras tienen un gran impacto y consigue avanzar en sus propósitos, pero...Sus obras fueron condenadas -y quemadas- en la URSS de Stalin y el PC alemán lo expulsó del partido. Excluido y perseguido por el s¬tatu quo -los nazis lo odiaron por comunista, por judío y por corruptor-, encontró asilo en Noruega donde, por breve tiempo, mantuvo buenas relaciones con los trotskistas, y aunque no se afilió al movimiento mantuvo sus simpatías por Trotsky: en aquel tiempo escribe no de sus mejores libros ¿Qué es la conciencia de clase?. Sobre estos años escribirá: "No me arrepiento de mis muchos años de trabajo como médico en las organizaciones marxistas. Mis conocimientos sociológicos no los debo a los libros, sino primordialmente a la experiencia práctica adquirida en las luchas en favor de las masas, por una existencia decente y libre. La más ciara comprensión de la economía sexual se adquirió a costa de los errores ideológicos de las masas. Errores que provocaron el morbo fascista. Yo, como médico, podía abordar al trabajador en sus ocupaciones diarias con mayor facilidad que un político del partido. El político de partido, sólo veía la `clase del trabajador', a la que él tenía que `do¬tar de conciencia de clase´. Yo veía el ser humano, el hombre, viviendo en las peores condiciones sociales, condiciones que él mismo había creado, que con su trabazón caracterológica llevaba consigo, y de las que en vano trataba de liberarse. La ruptura entre las concepciones economicistas y biosociológica se hizo inevitable. La teoría de `clase del individuo´, se reemplazó por el conocimiento de la naturaleza irracional de la sociedad formu¬lada por el animal hombre..." Perseguido por los nazis, calumniado por lo estalinistas, temido por los gobiernos "democráticos", Reich no encuentra asilo en Europa. Francia, Suecia y, finalmente Noruega donde cree que podrá instalarse. Pero en vano. El Gobierno socialdemócrata noruego empezó a ponerle dificultades y le acusó de tener relaciones sexuales con las pacientes. Después de un largo empeño fue admitido en los EE.UU, donde empezó su último calvario, en su última etapa en la que modifica muchas de sus convicciones --se torno anticomunista, define al estalinismo como fascismo rojo-- y en la que se dedica a profundizar sus trabajos sobre la orgonomía (estudio de la energía orgánica). Construye un "acumulador de Orgón" con fines terapéuticos y funda el Orgone Institute y la revista Orgone EnergyBulletin. Tras varios arrestos y problemas, en 1954 un juez decretó la destrucción de los acumuladores de Orgón y la quema de sus obras --como antes lo habían sido en la URSS y en Alemania-, y fue encarcelado. El lo atribuyó todo a un espíritu maligno que denominó Modju (contracción de Mocénigo, verdugo de Giordano Bruno, y Djugashvili, verdadero nombre de Stalin) y murió en condiciones dignas de un campo de concentración en 1957. Su último libro nunca fue hallado. Su resurrección coincide con la oleada revolucionaria que sacude el mundo en la segunda mitad de los años sesenta. Aquellos años que son difíciles de comprender sin la obra de Wilhem Reich.Aunque cabe pensar que las cosas en el terreno de la liberación sexual han dado un buen salto adelante –no hay más que ver el cine o la TV-, también es cierto que todavía queda mucho por aprender y discutir, y estoy seguro que Reich puede ser de una gran ayuda.

Aunque para recuperar sus obras sea imprescindible hurgar en las librerías de segunda mano, valgan unas indicaciones como con una introducción al estudio de Reich es fundamental, Psicoanálisis y sociedad: apuntes de freudo-marxismo (I), de Ramón García que comprende una Contribución al estudio de W. Reich, con: a) Breve itinerario cronológico-biográfico, b) Bibliografía. Está publicado por Anagrama. En el capitulo de sus biografías se encuentran: En busca de Wilhem Reich, de Colin Wilson (Argos-Vergara, BCN); Introducción a Wilhem Reich, de J.M. Palmier (Anagrama, BCN), Biografía de una idea, de Luigi de Marchi (Península), Wilhem Reich, una autobiografía personal, de Ilee Ollendorf (Granica, Buenos Aires), El caso de Wilhem Reich, de Boris Fraenkel, en Sociedad y represión (Escuela, Buenos Aires 1968 ) y La revolución sexual después de Reich y Kingsley, de Daniel Guerin (Tiempos Nuevos, Caracas) En francés: L´ ouvre de Wilhem Reich. de Constantin Sinelnikoff (Maspero 2 vls, París 1970) y La vie e! l´ouvre du Docteur Wilhem Reich, de Michael Cattier ( La Cité, Lausanne, 1969). Obras suyas traducidas al castellano: Análisis del carácter (Paidos y Ruedo Ibérico), La revolución sexual (Ruedo Ibérico) Reich habla de Freud.; Psicoanálisis y sociedad -con Igor Caruso-, Psicoanálisis y educación -con Vera Schmidt -(todas ellas en Anagrama), Materialismo dialéctico y Psicoanálisis, que comprende además ¿Qué es la conciencia de clase?(Siglo XXI, Madrid, 1974), La función del orgasmo (Paidos), Psicología de masas del fascismo, La lucha sexual de los jóvenes (ambos en Roca, México), Sexualidad y represión (Escuela, Buenos Aires), Escucha Pequeño hombrecito. problemas sexuales de la juventud (Trazos, BCN 1978), La muerte de Cristo ( Bruguera, Barcelona 1980).

miércoles, 6 de junio de 2007

La cientificación del amor, Michel Odent. Ed. Creavida.



Entrelazando datos de diversas disciplinas, Michel Odent puede ofrecer evidencias de que el corto pero crítico período de tiempo que sigue al nacimiento, tiene consecuencias a largo plazo y en el está involucrada la capacidad de amar, que inlcuye el amor a la Madre Tierra.
¿Porqué entonces todas las culturas ritualmente perturban el primer contacto entre la mamá y el recién nacido? En un momento en el que la humanidad debe inventar nuevas estrategias radicales para la supervivencia, 'La cientificación del amor' aparece como el aspecto más vital de la revolución científica y como un icono en la historia de la humanidad.