Loris Malaguzzi...

"Trabajar con los niños quiere decir tener que hacer las cuentas con pocas certezas y con muchas incertidumbres. Lo que nos salva es el buscar y no perder el lenguaje de la maravilla que perdura, en cambio, en los ojos y en la mente de los niños. Es necesario tener el coraje de producir obstinadamente proyectos y elecciones. Esto es competencia de la escuela y de la educación”.

miércoles, 6 de junio de 2007

EL LLANTO INFANTIL Y EL CEREBRO

Gracias a avances excepcionales en la investigación neurobiológica, los científicos son capaces de entender muchas más cosas acerca de cómo funciona el cerebro humano y cómo se desarrolla.
Por ejemplo, saben que ciertos cambios biológicos ocurren en el cerebro de los humanos y primates cuando se sienten en peligro o asustados.
El centro de la regulación de conducta del miedo y de otras emociones se encuentra en la amígdala, un grupo de núcleos enterrados profundamente en los lóbulos temporales y el hipocampo, que regula la memoria consciente. “Es el crecimiento del hipocampo, el cortex prefrontal y las áreas relacionadas lo que representa un mayor desarrollo de la conciencia, permitiendo al Homo Sapiens analizar sus sentimientos comparándolos con anteriores experiencias y conceptos”.
(1)Los subsistemas emocionales del cerebro procesan información variada, incluida cómo relacionar el estado real del mundo con las expectativas creadas. Este circuito emocional está conectado fuertemente con la región cerebral que regula la toma de decisiones. De acuerdo con el neurocientífico Joseph LeDoux, “Muchas de las cosas que nos definen emocionalmente las aprendemos a través de la experiencia. Por lo tanto, una de las claves del sistema emocional es cómo aprende y almacena la información”.
(2)LECCIONES INICIALES DE SOCIALIZACIÓN.
DESDE SU APARICIÓN EN EL MUNDO, EL PROCESO DE SOCIALIZACIÓN HUMANA COMIENZA CONDIÁLOGOS FÍSICOS ENTRE MADRE E HIJO.
La regulación temprana de las emociones en el cerebro se da, en un principio, durante los diálogos que se establecen entre madre e hijo a través de lintercambio de miradas.
La regulación y organización de las percepciones emocionales se desarrolla através de la interacción continuada del niño con la madre o cuidador.
(3)Las investigaciones han demostrado que una madre que se muestra sensible y complaciente hacia la comunicación visual temprana con su bebé, está estimulando un aprendizaje social positivo.
En contraste, una madre que no se muestra sensible al contacto visual temprano, no provee de este aprendizaje social positivo, entorpeciendo el proceso de maduración de la afectuosidad humana, que es crítico para un crecimiento emocional sano.
Similares oportunidades de aprendizaje social, se dan cuando un bebé trata de comunicarse a través del llanto.
El llanto se puede dar porque el bebé está hambriento, le duele algo, está incómodo o asustado. A menudo al despertarse un bebé comenzará a hacer señales a su cuidador con un gimoteo suave que puede acelerarse hasta convertirse en un llanto frenético si no recibe respuesta.
A veces llorar se ha interpretado equivocadamente como una expresión idealizada de cólera o manipulación.
Sin embargo, el llanto de un niño debería de ser interpretado como una respuesta de miedo, un miedo invocado por la inconfortable sensación de estar sucio, el rumor doloroso del hambre o la vulnerabilidad de estar solo en la oscuridad.
El miedo a los depredadores y a la muerte es una emoción profundamente asentada dentro de nuestra constitución evolutiva biológica.
En el origen de los tiempos, las familias y tribus se amontonaban estrechamente juntos en la oscuridad para apaciguar ese miedo.
La idea de “seguridad por número” se mantuvo vigente porque un grupo de humanos es mejor protegiéndose de los depredadores que un solo individuo.
Hoy en día, sabemos que un niño está a salvo sólo en su cuna, pero la biología del cerebro infantil está inicialmente codificada con esos miedos innatos, que ya apuntan en su más temprana edad.
Cuando el niño se encuentra en un estado de indefensión, miedo y pánico, la amígdala envía mensajes al cerebro para preparar al cuerpo para “escapar o pelear”. Un bebé no puede escapar ni pelear. Si el pánico no es dominado por la intervención de un adulto, el flujo químico y hormonal puede inundar violentamente el cerebro, apuntando específicamente a la amígdala y el hipocampo durante un periodo de tiempo poco saludable.
Los niños que lloran y no son atendidos, lo hacen desesperadamente durante una hora o más, hasta que la amígdala se cierra.
El niño a su vez aprende tras repetidos episodios que no tiene expectativas de respuesta y consuelo a su llanto y puede deducir que sus necesidades no son merecedoras de atención – una conclusión que finalmente puede afectar al correcto desarrollo de la autoestimadel niño. Si bien el cerebro podría determinar que no existe peligro alguno, sino se intenta calmar el estado de confusión emocional del niño, podrían perderse oportunidades vitales de desarrollo y refuerzo de la confianza, seguridad y capacidad de empatía del niño.
Traumas cerebrales tempranos y desarrollo emocional.
¿Qué ocurre dentro del cerebro infantil durante un llanto prolongado? Dentro del desarrollo del cerebro infantil, las interacciones biológicas y químicas se dan a una tasa fenomenal. Las recientes investigaciones sobre el cerebro, revelan con evidencia creciente que un estrés temprano puede jugar un papel primordial en la posterior vida emocional y en el desarrollo social.
La involucración de las neuronas orbitales, temporales y de la amígdala en el procesamiento de la información sensorial (particularmente la visual) contrascendencia emocional, sugiere que esas áreas deben formar parte de un sistema neuronal especializado en procesar los estímulos sociales.
El psicohistoriador Lloy deMause explica que “Los traumas provocados por el desamparo, pueden dañar severamente el hipocampo, matando neuronas (causando lesiones). Este daño es causado por la liberación de una cascada de cortisol, adrenalina y otras hormonas de estrés segregadas durante el episodio traumático, que no solo dañan a las células cerebrales sino también la memoria y ponen en marcha una desregulación duradera de la bioquímica cerebral”.
(5)Se cree que la abundancia de repetidas oleadas de estas sustancias químicas y hormonas en el cerebro es la causa de la reducción de la producción normal de serotonina y de la insensibilización de la amígdala, afectando a la capacidad de respuesta a una situación de miedo.
Por ejemplo, los animales que han sido traumatizados de jóvenes crecen más agresivos con menor producción de vasopresina, que regula la agresión y menores niveles de serotonina, que es conocida comúnmente como un neurotransmisor calmante.
Un bajo nivel de serotonina es el indicador más importante de violencia en animales y humanos, y se ha relacionado con tasas altas de homicidios, suicidios, piromanías, desórdenes antisociales, auto mutilaciones y otros desórdenes agresivos.
(6)Adicionalmente, “Se ha demostrado que la falta de cuidados maternales tempranos,es la causa de que la región que ocupa el córtex orbitofrontal ( la regióncerebral situada detrás de los ojos que permite al individuo reflexionar sobresus propias emociones y empatizar con los sentimientos de otros individuos) sea diminuta , desembocando en una pobre autoestima y en una tan baja capacidad para empatizar, que el bebé crece literalmente incapaz de sentirse culpable por lastimar a los demás”.
(7)Desde que los más recientes escáneres de humanos vivos de muestran que la amígdala es el centro neurálgico de regulación de conducta del miedo, se cree que esa regulación de conducta también juega un papel primordial en desórdenes ansiosos como fobias, desórdenes de estrés post-traumático, bipolares y desórdenes de pánico.
(8)De acuerdo con la Sociedad Americana de Desórdenes por Ansiedad (ADAA), uno decada ocho niños de edades entre 9 y 17 años, sufre al menos un desorden ansioso cada año. A pesar de su predominio, estos desórdenes a menudo permanecen ocultoso tienen un fallo de diagnóstico hasta que surgen complicaciones posteriores (como una depresión o abuso de sustancias) en la adolescencia o la edad adulta.
Dado que gran parte del desarrollo cerebral tiene lugar durante los primeros años de vida, es plausible considerar que repetidos traumas causados por las alteraciones químicas producto de periodos prolongados de llanto, situaciones de ansiedad por separación no resueltas y otras situaciones de respuesta al miedo, pueden predisponer al individuo a unas disfunciones emocionales y de comportamiento social en su edad adulta.
Referencias:1. Lloyd deMause Childhood and History, The Neurobiology of 2. Parallel Memories: Putting Emotions Back Into The Brain, Joseph LeDoux,Neuroscientist 3-6. Lloyd deMause Childhood and History, The Neurobiology of 7. War as Righteous Rape and Purification, by Lloyd deMause 8. Lessons from Fear Conditioning by Mary Lynn Hendrix, OSI, NIMH

Children Need Touching and Attention, Harvard Researchers

“Los niños necesitan contacto físico y atención” dicen los investigadores. (artículo publicado en The Harvard University Gazette) Por AlvinPowell .
La actitud norteamericana del “dejar llorar a los niños” puedeocasionar más miedos y problemas en los adultos, según dos investigadores de laHarvard Medical School.En vez de dejar llorar a los niños, los padres americanos deberían tener a sushijos cerca, consolarlos cuando lloran y llevárselos a su cama con ellos, dondese sentiran seguros, dicen Michael L. Commons y Patrice M. Miller, los dos investigadores del Departamento de Psiquiatría de la Harvard Medical School.
Esta pareja de investigadores examinaron prácticas de crianza aquí y en otrasculturas y creen que la práctica de poner a los niños en camas separadas yincluso en habitaciones separadas y de no reponder prontamente a sus llantospuede conducir a incidentes de estrés post-traumático y desórdenes relacionadoscon el pánico cuando estos niños sean adultos.Un estrés temprano resultado de la separación provoca cambios en el cerebro delos niños que los hace más susceptibles al estrés cuando sean adultos.
“Lospadres tendrían que reconocer que dejar a sus niños llorar innecesariamente les hace un daño permanente”, dice Commons.
“Esto cambio el sistema nervioso de manera que los hace mucho más sensibles a un futuro trauma.”
El trabajo de estos investigadores de Harvard es único porque utiliza un enfoque inter y multidisciplinario:
examina las funciones cerebrales, el aprendizaje emocional de los niños y las diferencias culturales, segun CharlesR.Figley, director del Traumatology Institute de la Florida State University y editor de The Journal of Traumatology.
“Es muy poco frequente y muy importante encontrar este tipo de investigaciones multidisciplinarias”, dice Figley.
“Tiene en cuenta las diferencias entre culturas en la respuesta emocional ante el estrés y su habilidad para soportar el estrés, incluyendo el estrés traumático.”
Figley dice que el trabajo de estos investigadores ha abierto el camino a más estudios y podría tener implicaciones muy amplias, desde los esfuerzos de los padres para estimular intelectualmente a sus hijos hasta prácticas como la circuncisión.
Commons ha sido conferenciante y investigador asociado en el Departamento de psiquiatría de la Medical School desde 1987 y es miembro del programa del Departamento en Psiquiatría y la Ley.
Miller ha sido investigadora asociada en el mismo Programa desde 1994 y esprofesora ayudante de psicología en el Salem State College desde 1993. Obtuvo un master y un doctorado en Desarrollo Humano en la Graduate School of Education.
Los dos investigadores dicen que la manera de criar a los niños en America está influenciada por el miedo a que los niños crezcan demasiado dependientes. Pero dicen que los padres van por el mal camino: el contacto físico y la seguridad haran a los niños más seguros y más capaces para formar relaciones adultas cuando finalmente vayan solos por el mundo.
“Le hemos dado tanta importancia a la independencia que esto está teniendo efectos secundarios muy negativos”, dice Miller.
Los dos fueron el centro de atención en febrero cuando presentaron sus ideas en la reunión anual de la American Association for the Advacement of Science en Filadelfia.
Commons and Miller (...) compararon las prácticas de crianza norteamericanascon las de otras culturas, en particular, con las de los Gusii de Kenya. Las madres Gusii duermen con sus niños y responden rápidamente cuando estos lloran.
“Las madres Gusii, a las que se mostró cintas de video en las que podíanver como actuaban las madres norteamericanas, quedaban afectadas por lo que las norteamericanas tardaban en responder a los llantos de sus hijos.” dicen Commons y Miller en su trabajo sobre el tema.
La manera en que nos crían tiene efectos nuestra sociedad en general.
A los norteamericanos en general no les gusta que los toquen y se enorgullecen de la independencia llevada al extremo de la soledad, incluso cuando pasan una temporada difícil o estresante. Aunque la creencia convencional es que los niños tendrían que aprender a dormir solos, Miller cree que muchos padres “hacen trampas” y se quedan al niño en su habitación, al menos al principio. También cree que una vez los niños saben gatear, muchos encuentran el camino hasta la habitación de sus padres sin ayuda.
Los padres norteamericanos no tendrían que preocuparse sobre este comportamiento o tener miedo de tratar a los bebés como a bebés, dicen Commons y Miller.
Los padres deberían sentirse libres de dormir con sus hijos, de tenerlos cerca, posiblemente en un colchón en la misma habitación, y de darles consuelocuando lloran.
“Hay maneras de hacer crecer a los niños independientes sin tenerlos que hacer pasar por este trauma” dice Commons.
“Mi consejo es darles seguridad a los niños para que puedan crecer y asumir riesgos.”
Además del miedo de hacerlos dependientes, la pareja de investigadores mencionaron otros factores que han ayudado a formar nuestra manera de criar a nuestros hijos.
Entre ellos, miedo a que los niños interfieran en la vida sexual de la pareja si comparten la habitación de sus padres y preocupación por si un bebé pudiera ser aplastado por unos de los padres si comparten la cama.
De lamisma manera, el disponer de más dinero ha ayudado en la separación de las familias, porque se dispone de casas más grandes con habitaciones separadas para cada niño.
El resultado, dicen Commons y Miller, es una nación a la que no le gusta cuidar de sus propios hijos, una nación violenta marcada por relaciones débiles y distantes, poco físicas.
“Creo que en nuestra cultura nos resistimos a cuidar a nuestros hijos” dice Commons.
“Creo que el castigo y el abandono nunca ha sido una buena manera de formar personas afectuosas, empáticasy independientes.”
Fuente:
Traducción realizada por Andera (gracias por tu colaboración).

Fernando Vallejo



* Los alienantes fanatismos, que siempre nacen del vientre de la ignorancia, del desencanto y de las incertidumbres colectivas, constituyen renovadas expresiones del oscurantismo, capaces de parir algunas de las peores tragedias de nuestro tiempo.
Hugo Acevedo

lunes, 4 de junio de 2007

Evento


lunes, 28 de mayo de 2007

Verdes são os campos

Verdes são os campos,
De cor de limão:
Assim são os olhos
Do meu coração.

Campo, que te estendes
Com verdura bela;
Ovelhas, que nela
Vosso pasto tendes,

De ervas vos mantendes
Que traz o Verão,
E eu das lembranças
Do meu coração.

Gados que pasceis
Com contentamento,
Vosso mantimento
Não no entendereis;

Isso que comeis
Não são ervas, não:
São graças dos olhos
Do meu coração.

Luis Vaz de Camões

Amor é fogo que arde sem se ver

Amor é fogo que arde sem se ver,
é ferida que dói, e não se sente;
é um contentamento descontente,
é dor que desatina sem doer.

É um não querer mais que bem querer;
é um andar solitário entre a gente;
é nunca contentar-se de contente;
é um cuidar que ganha em se perder.

É querer estar preso por vontade;
é servir a quem vence, o vencedor;
é ter com quem nos mata, lealdade.

Mas como causar pode seu favornos
nos corações humanos amizade,
se tão contrário a si é o mesmo Amor?


Luis Vaz de Camões

domingo, 6 de mayo de 2007

CUANDO EL BEBÉ LLORA DE NOCHE

El sueño de los bebés. ¡Cuantas dudas, temores, inseguridades asaltan a madres y padres, cuando su adorado bebé no se digna dormir toda la noche de un tirón! Pero ¿entra dentro de lo normal que los bebés duerman de un tirón, o es sólo lo que conviene a los adultos? ¿Qué consecuencias tiene desatender las necesidades emocionales de los bebés en etapas tan tempranas? ¿Tiene algo que decir la psicología acerca de forzar a los bebés a dormir solos a base de dejarlos llorar en su habitación?

Muchos psicólogos y psiquiatras han respondido, directa o indirectamente, a esta cuestión:“Imponer a un bebé que duerma sin los ruidos de la respiración de sus padres, sin el olor de su madre, es una violencia que se le inflige en nombre de la tranquilidad del adulto. La separación precoz no conduce a la autonomía, sino al miedo al abandono y a la dependencia relacional. Es indiscutible que la autonomía se elabora en base a un sentimiento de seguridad. ¿Y si preguntáramos acerca de este temor a ser abandonados, tan difundido en nuestra sociedad?Isabelle Filliozat, Psicoterapeuta.“El Mundo emocional del niño”El periodo de fusión emocional entre el bebé y su mamá se extiende casi sin cambios los primeros nueve meses, periodo en que el bebé logra el desplazamiento autónomo. Recién a los nueve meses el bebé humano alcanza el desarrollo al que otros mamíferos acceden a los pocos días de nacer. En este sentido, podemos compararnos con las hembras canguros, que llevan a sus crías durante un periodo intraútero y luego otro periodo similar extrautero, completando el desarrollo que necesita el bebé para lograr los primeros signos de autonomía….
Este estado fusional de los niños va disminuyendo con el correr de los años, en la medida en que su “yo soy” va madurando en su interior psíquico y emocional. Pero cabe destacar que un niño que ha sido exigido para soportar grandes separaciones siendo muy pequeño tendrá mayor tendencia a permanecer en relaciones fusionales mucho más tiempo. En la adultez se convierten en relaciones posesivas, hartantes, basadas en los celos y la desconfianza, que en realidad no son otra cosa que un grito desesperado para no quedarse eternamente solo”.Laura Gutman psicóloga“La maternidad y el encuentro con la propia sombra”La vida real no coincide con los libros, porque a las madres les han dicho que, a medida que su hijo crezca, cada vez dormirá más horas seguidas. Y muchas se encuentran con la sorpresa de que es todo lo contrario. No es "insomnio infantil", no son "malos hábitos", simplemente es una conducta normal de los niños durante los primeros años. Una conducta que desaparecerá por sí sola, no con "educación" ni “entrenamiento", sino porque el niño se hará mayor y dejará de necesitar la presencia continua de su madre. Si cada vez que su hijo llora usted acude, le está alentando a ser independiente, es decir, a expresar sus necesidades a otras personas y a considerar que "lo normal" es que le atiendan. Eso le ayudará a ser un adulto seguro de sí mismo e integrado en la sociedad. Si cuando su hijo llora usted le deja llorar, le está enseñando que sus necesidades no son realmente importantes, y que otras personas "más sabias y poderosas" que él pueden decidir mejor que él mismo lo que le conviene y lo que no. Se hace más dependiente, porque depende de los caprichos de los demás y no se cree lo suficientemente importante para merecer que le hagan caso”.Carlos González, pediatraAutor de “Bésame mucho”Este sentimiento primario de culpa es el más grave de todos y forma la base o el sustrato de lo que luego va a llamarse Super-Yo negativo o destructor. El niño, al no sentirse amado, se identifica con la "madre mala" y la mete dentro de sí como núcleo de su persona. Es decir, internaliza, "introyecta" esta madre que le rechaza ... Y, como en la urdimbre primera se fragua la ulterior relación del hombre con el mundo de la realidad exterior, con la realidad "de los otros", esto es, del prójimo, con la realidad del propio cuerpo y con la posibilidad de integrar en "una totalidad armónica" todo su ser en el curso de la experiencia de la vida, podemos comprender que este "sentimiento primario de culpe" obedece, en efecto, a algo que pone gravemente en peligro la confianza y la valoración de sí mismo, que amenaza al hombre en lo más radical de su ser.

Juan Rof Carballo, psiquiatra“Violencia y Ternura”. Ed. Espasa CalpeSi McKenna estaba muy enterado sobre la manera de criar de los monos, no lo estaba tanto en cuanto a cómo criar a su propio hijo. Uno de los problemas era el sueño: como cualquier recién nacido, Jeff se revolvía, alborotaba y no quería dormir cuando debía. McKenna no tardó en descubrir que una manera de inducirlo al sueño era dormir con él. "Me tumbaba junto a él y respiraba como si estuviera dormido", recuerda McKenna, 18 años después. Y respira profundamente, bombeando el pecho ante mí como si aún tuviera a su bebé arropado sobre él. "Noté que respondía muy bien a estas claves respiratorias. Entonces me pregunté de qué me asombraba: lo que tenía ante mí era un bebé de primate, nacido sin desarrollar, que la selección había hecho sensible al contacto y al cuidado de sus padres." Meredith Small en“Nuestros hijos y nosotros”“Si el desierto emocional del hombre crea los desiertos de la naturaleza, la cuestión consiste en cómo enriquecer la capacidad instintivo-emocional del hombre del futuro … Es necesario percibir el nexo entre la relación bebé-madre y la relación de la humanidad con la madre Tierra”. Michel Odent, obstetra“En agua, la vida y la sexualidad”. Ed. Urano“En el siglo de la concienciación ecológica, las prioridades del pasado están obsoletas, invertidas incluso. La consigna hoy es parar la destrucción de la biosfera y preservar una actitud positiva hacia la vida. Las crueldades hacia el recién nacido ya no tienen ningún sentido”.Michel Odent, obstetraLa génesis del hombre ecológico“Lo que sucede (tras el parto) es que para cuando devuelven a la criatura a su madre al cabo de unas horas, cuando la madre ya está en su habitación, lavada y recompuesta, el cuerpo materno ha absorbido ya las descargas de oxitocina sin proyectar la líbido hacia el cuerpo de la criatura. Se ha pasado el tiempo del co-nacimiento, del reajuste del nuevo estado de simbiosis y de acoplamiento del pulso y del aliento. Se produce un encuentro sin atracción libidinal, y empieza el “amor materno” que sale de la cabeza, que cree en lo que debe ser, y del corazón que sigue a la cabeza, pero no del vientre vivo que no podría ser engañado con ninguna razón. Se produce el ”amor” compatible con dejar a la criatura llorar en la cuna y darle el pecho o el biberón cada tres horas … Entendida la exterogestación como simbiosis … no resulta extraño entonces que pasado ese primer año de vida las criaturas crecidas sin esa simbiosis y por tanto, en un estado de inhibición y bloqueo, manifiesten el anhelo latente de la simbiosis; y sean mucho más exigentes de contacto físico que las que han crecido en simbiosis y no sienten esa carencia”.Casilda Rodrigañez“El Asalto al Hades”, Proyecto editorial Traficantes de sueños. 2002“En las sociedades civilizadas, las diferencias entre individuos reflejan fundamentalmente y según el grado de alejamiento del continuum que la sociedad tenga, la manera en que cada cual se ha adaptado a la distorsión que en su personalidad ha causado la cantidad y calidad de las carencias experimentadas. Por ello, los individuos son, a menudo, antisociales, y la sociedad les teme, como teme cualquier otra manifestación de no conformidad entre sus miembros. Por lo general cuanto más anti-continuum es una cultura, mayor presión se ejerce sobre el individuo para que muestre una fachada de conformidad a la norma en su comportamiento público y privado”.Jean Liedloff, antropólogaEl concepto del Continuum. Ed. Obstare“La ciencia objetiva parece, en sus propios términos, no estar en absoluto calificada para hacer ninguna afirmación científica acerca de aquellas cualidades de la experiencia humana que tienen la impertinencia de seguir existiendo, aunque la ciencia no pueda estudiarlas.
Un vínculo personal no puede verse siendo mirado por una mirada que rompe toda conexión entre la mirada y lo mirado”.Ronald Laing, psiquiatraLa Voz de la Experiencia. Editorial Crítica. 1983
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    El nido. Jean Liedloff.

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    El mundo emocional del niño
    Bésame mucho. Dr. Carlos González. Ed. Temas de Hoy