Loris Malaguzzi...

"Trabajar con los niños quiere decir tener que hacer las cuentas con pocas certezas y con muchas incertidumbres. Lo que nos salva es el buscar y no perder el lenguaje de la maravilla que perdura, en cambio, en los ojos y en la mente de los niños. Es necesario tener el coraje de producir obstinadamente proyectos y elecciones. Esto es competencia de la escuela y de la educación”.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Espectadores del machismo en casa

Los adolescentes perciben claramente que sus madres son las que llevan el peso de la casa y aunque tienen un sentido crítico a la hora de observar los estereotipos, éstos siguen vigentes.
Llenar la nevera, preparar los desayunos o hacer las maletas siguen siendo tareas de las mujeres, mientras que realizar pequeñas chapuzas en casa, comprar el coche o hacer la declaración de la renta son tareas que recaen en los hombres. Estos datos no son nuevos, la novedad reside en que son los hijos y las hijas quienes constatan que esa división del trabajo es la que se mantiene en sus casas.
Espectadores privilegiados: 785 adolescentes de 21 institutos distribuidos por 15 municipios del área metropolitana se han prestado a responder 106 preguntas de una encuesta anónima elaborada por Enriqueta Díaz, profesora de historia de secundaria en un instituto de Sant Cugat del Vallès. La encuesta forma parte del trabajo de investigación de esta profesora encaminada a conocer los Roles y estereotipos de género entre el alumnado de bachillerato.
Una parte del trabajo la ha financiado el Departament d’Educació y otra el Centre de Cultura de Dones Francesca Bonnemaison, de la Diputación de Barcelona. Una primera parte de esta investigación ya la realizó hace un año entre los alumnos de los institutos de Sant Cugat. El resultado de ese trabajo es lo que la animó a ampliar el análisis a otros centros del área metropolitana.
COMPRAS, COMIDA Y MALETAS. La mayoría del alumnado encuestado vive en el seno de una familia tradicional, formada por madre y padre, mientras que poco más del 7% vive sólo con la madre y un 1% con el padre. En el 82% de las casas, es la madre la que realiza las tareas del hogar, incluso el fin de semana; la que elabora la lista de la compra; la que piensa qué se necesita y la que está pendiente (86%) de que no falte el jabón de la ducha, el papel higiénico o la fruta. Es decir, la parte más agotadora psíquicamente, como es estar pendiente de lo que hay o no en la despensa o en la nevera, se la lleva la madre. Ella es también la que mayoritariamente se encarga de la compra. La preparación de los desayunos también corre a cargo de las madres (por encima del 70%), mientras que los padres lo hacen en el 19,7% de los casos si la que responde es la chica, y el 18,4% si el que contesta la encuesta es el chico. Lo mismo sucede con las vacaciones. Aunque la decisión del destino de está dividido a partes iguales, una u otro escogen el lugar de descanso, las progenitoras son las encargadas de organizar y preparar las maletas de toda la familia, lo que en la práctica significa que antes de salir ya acumula un cansancio extra.
BRICOLAJE Y COCHE. A ojos de los adolescentes, los padres son los encargados de realizar las pequeñas reparaciones de fontanería o electricidad y quienes eligen el coche. La elaboración de la declaración de la renta también es tarea mayoritaria de los padres aunque en casa trabajen ambos.
PERCEPCIONES. La percepción de que estas tareas las realiza la madre es prácticamente idéntica entre los chicos y las chicas, aunque algunas percepciones experimentan leves variaciones en función del sexo del observador. Chicos y chicas tienen un sentido crítico a la hora de percibir los estereotipos, pero los siguen aplicando, y prueba de ello es que las chicas son las que mayoritariamente ayudan a sus madres en las tareas de casa.
Una de las conclusiones que extrae la profesora Enriqueta Díaz es que a los adolescentes, "en general, no les gusta ver lo poco que hacen sus padres en casa, incluso les produce una cierta vergüenza", explica. Del resultado de las encuestas constata que los chicos tienen menos percepción y son menos críticos ante esa realidad, a todas luces poco igualitarias, que ellos mismos describen. "Las chicas se adaptan más a la cultura imperante, pero también son más conscientes de que la situación es discriminatoria y, por tanto, son más críticas".
EL PAPEL DE LA ESCUELA. Los estereotipos "son sutiles e invisibles, hay que evidenciarlos, hacerlos visibles y eso exige voluntad y esfuerzo", señala Díaz. El profesorado arrastra una determinada cultura, en la que prevalece esa división de papeles histórica y, aunque sea de forma inconsciente, la reproduce. "Si al profesorado no se le forma, salvo excepciones porque hay gente muy concienciada, las cosas no cambiarán. Si la escuela no rompe la tendencia, no educa, no nos moveremos. Las actitudes individuales no son suficientes", afirma.
A su juicio, pese a que existe un avance en la percepción de que hay que ir hacia la no discriminación por razones de sexo - los adolescentes encuestados también constatan que existe segregación por sexo en el mercado de trabajo-, "esta percepción en positivo no se ha interiorizado.
Por ello, propone que el Departament d’Educació ponga en marcha "un plan estratégico con medidas concretas y generalizadas para formar al profesorado".
Pero también es necesario un esfuerzo adicional a la hora de elaborar los currículos de todas las etapas educativas y para establecer "medidas educativas destinadas al reconocimiento y enseñanza del papel de las mujeres en la historia", tal como señala la ley para la igualdad efectiva de hombres y mujeres. Porque, "como decía el filósofo George Gusdorf, ’el que no se nombra no tiene nombre, no se piensa. El que no se nombra no existe’. Y las mujeres, en los libros de texto, casi ni aparecen", concluye Enriqueta Díaz.
Las carencias afectivas en los hombres
Mi mamá me mima más
Los adolescentes se sienten más vinculados emocionalmente a las madres, con las que se comunican más
TRANSVERSALIDAD
"La educación en valores debe impregnar todas las asignaturas"
REPETICIÓN
"Los chicos no son sexistas, tienen interiorizado lo que ven en casa e imitan"
Al hombre le cuesta mucho más que a la mujer manifestar sus emociones. Y esas dificultades de comunicación - "analfabetismo emocional", lo llaman algunos expertos- son percibidas y aprehendidas por los hijos, quienes a su vez reproducen roles. Así se refleja en la encuesta realizada por la profesora Enriqueta Díaz a casi 800 estudiantes de bachillerato de 21 institutos de 15 municipios del área metropolitana.
Los resultados de la investigación demuestran que las madres son emisoras y receptoras de las emociones de los hijos, lo que "a efectos de las repercusiones en la educación es muy importante", señala la profesora. "En la familia, la desaparición de los hombres a la hora de manifestar emociones es clara, y los jóvenes así lo reciben. Si eso no se corrige, y ahí la escuela tiene un papel muy importante, lo reproducirán exactamente igual en su vida adulta".
Una amplia mayoría de los adolescentes (73,9% de chicas y 88% chicos) no duda en responder que la madre es más afectuosa en sus actos, abrazos y besos, que el padre, aunque en el caso de las chicas un 18,7% dice que son los padres los que les hacen más carantoñas. "Los padres con las niñas manifiestan algo más las emociones, pero ante los chicos tienen una gestión emocional más deficiente", señala Díaz.
El reparto de papeles a la hora de cuidarse de la prole también está claro. Ellas, las madres, son las que les acompañan al médico (80,9 en el caso de las chicas y 70,7% en el de los chicos), y si alguien deja el trabajo en caso de que alguno de los hijos esté enfermo, ésta es mayoritariamente la madre.
El 84,5% de las chicas acuden a la madre cuando tienen ganas de llorar o necesitan a alguien con quien hablar, porcentaje que en el caso de los chicos es del 74,2%. En esta pregunta, destaca que un 6,1% de los chicos no acude a ninguno de sus progenitores. Estas cifras coinciden con la percepción que los jóvenes tienen de que las madres son más receptivas a la hora de escuchar sus problemas, sean afectivos o de cotidianidad académica - notas o aspectos relacionados con los estudios- y también, aunque en menor medida, con la apreciación de que la madre le ayuda más que el padre a levantar el ánimo o a superar los problemas.
La necesidad de trabajar los aspectos emocionales es, a juicio de la profesora Enriqueta Díaz "indudable". En su trabajo de campo, tanto en las preguntas directas de la encuesta o en charlas con grupos de alumnos que han participado en la investigación, la profesora constata que los jóvenes tienen "muchas ganas de hablar y de que les pregunten por sus cosas, algo que no suele ser habitual en su centro escolar".
Una de las conclusiones a las que llega la profesora tras este trabajo es que los chicos "no son sexistas, tienen interiorizado lo que ven en casa e imitan", de ahí que sea muy importante en trabajo en el ámbito escolar. Pero en éste también aparecen dificultades. "El profesorado, de forma inconsciente, transmitimos estereotipos, y los docentes sensibilizados en esta cuestión sufren, con frecuencia, el rechazo de sus compañeros y compañeras".
Los adolescentes tienen interiorizados valores como la paz o la justicia, "pero como en la escuela no se trabaja de forma explícita en favor de la igualdad de sexos, es muy difícil romper estereotipos", añade.
Los jóvenes encuestados aseveran que es muy extraño que un profesor hable de algo ajeno a su asignatura en clase. Excepto en las horas de tutoría, no hay un trato directo con los docentes. "La educación en valores de forma transversal se practica muy poco; está muy poco reforzada. Los jóvenes en casa no aprenden, reproducen actitudes; es el profesorado el que debe introducir esos valores". Discursos como "los chicos no lloran" o actitudes de discriminación hacia las chicas que practican deportes como el fútbol, "aunque en los centros escolares cada vez son menos habituales aún perviven, aunque sea de forma inconsciente".
La ley para la igualdad efectiva de hombres y mujeres, en su artículo 24, señala que una de las funciones de la escuela es "la eliminación y el rechazo de los comportamientos y contenidos sexistas y estereotipos que supongan discriminación entre mujeres y hombres, con especial consideración a ello en los libros de texto y materiales educativos". Asimismo, prevé "la integración del estudio y aplicación del principio de igualdad en los cursos y programas para la formación inicial y permanente del profesorado".
Al respecto, la profesora Enriqueta Díaz considera que el profesorado se debe reciclar y que hay que educar a los formadores. La preocupación por el fracaso escolar, la inmediatez de los problemas por resolver en el ámbito educativo, hace que se pierda de vista que este aspecto, la lucha por la igualdad, también es prioritario. Al respecto, añade que "la participación activa por la excelencia humana no podrá avanzar si no se progresa en la igualdad de sexos y se educa en valores de equidad. La gente joven es muy sensible y receptiva"
Fuente:Mercè Beltrán en La vanguardia el 07.07.2007

Me ha gustado es artº de Cuca, lo hago nuestro ...de todas!

Y fueron felices y comieron perdices, pero la pregunta es ¿quién las cocinó? ¿llamaron al teleperdiz de la esquina? ¿mientras uno las horneaba, el otro hacía la salsa? ¿o por el contrario se encontró ella los cacharros sucios en la cocina al día siguiente?
Y es que cuando uno comienza a compartir casa y proyectos con su pareja (adj. Igual o semejante), muchas veces olvidamos de que existen las tareas domésticas. Y fregar un día está bien pero luego deja de ser divertido y cansa, pero hay que seguir haciéndolo porque se tiene que hacer y punto, no hay mucha más vuelta de hoja.
Soy consciente de que habrá hombres que viven solos o en pareja y se apañan la mar de bien, pero hay un elevado tanto por ciento que no (Sólo un 32 % de las parejas españolas comparten de forma equitativa las tareas domésticas y únicamente un 1% de los hombres se encarga personalmente de ellas), que pasa olímpicamente de limpiar, si encuentra la oportunidad se escaquea o simplemente no ve (o no quiere ver) que hay algo que está sucio. (tal vez tengan una extraña capacidad genética para que no les moleste el polvo ni la cama sin hacer, no sé)
¿Pero son ellos los que son así por naturaleza o somos las mujeres las que les incitamos a ello? (obviaré el tema de sus mamás que los cuidaron en exceso).
Porque tal vez somos nosotras las que en cierta manera, sobretodo al principio de la convivencia, soportamos y pasamos por alto aquello de que “están cansados”, cuando nosotras también lo estamos. Que no saben hacerlo bien: - “quita cariño que ya lo hago yo”, o porque te sabe mal que lo haga él, pobrecito. Les da “asquito” meter la mano “allí”, cuando lo utilizan diariamente para hacer sus necesidades. O (esta se lleva la palma) “no están inspirados”. Hago una pequeña aclaración, no se trata de escribir la 7ª sinfonía de Beethoven, sino de limpiar el inodoro… excusas!!
Tal vez son estas cosas que vamos pasando por alto y que por no discutir vas dejando que pasen, hasta que se van convirtiendo en una costumbre, tú limpias y él no. (Personalmente yo caí en ese error y lo he sufrido en silencio como las almorranas).
Pero siempre llega el momento de enmendar los errores y le plantas caras y nos llaman “histéricas” porque queremos que se ocupen de la parte de la casa que les pertoca, la hipoteca al 50%, no? pues la limpieza también!!
Y es que creo, que a la hora de repartir las tareas domésticas tendríamos que dejar el sentimentalismo a un lado y dividir la fregona para los dos a partes iguales, porque la pareja es de dos y hay que compartir yno abusar del otro en ningún aspecto.

El cuidado de hijos y dependientes sigue en manos de las mujeres, pese al plan Concilia

No hay manera. El cuidado de los hijos y de las personas dependientes, así como la realización de cualquier otra actividad relativa a la familia, sigue recayendo en las mujeres, por mucho que se pongan en marcha innovadoras y progresistas medidas que permitan compartir estas tareas entre varones y féminas. El cambio de mentalidad tradicional, ése que apunta a que cualquier cuestión relacionada con la vida doméstica lleva nombre de mujer, tardará aún algún tiempo en producirse. Esto es lo que se desprende del balance del primer año de la puesta en marcha del plan Concilia por el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla. DOS TERCIOS, MUJERES. Según los datos facilitados ayer por el titular de este departamento, casi 10.000 funcionarios del Estado se acogieron a algunas de las medidas de este plan, dirigidas a facilitar la conciliación de la vida personal y laboral de los trabajadores. De ellos, dos terceras partes fueron mujeres, de entre 30 y 45 años, la mayoría con niños pequeños. PERMISO DE PATERNIDAD. El primer aniversario del plan Concilia revela que un total de 9.527 trabajadores se han acogido a alguna de las medidas dispuestas para favorecer algo tan complejo como la vida familiar y laboral, de los que casi 4.000 fueron varones. Pero esta lectura esconde un punto perverso, ya que 2.163 varones se acogieron exclusivamente al permiso de paternidad - una licencia de 15 días tras el nacimiento de un hijo-, medida que nadie rehúsa en unos momentos tan especiales. De hecho, la cogieron el 100% de los funcionarios que fueron padres. CUIDADOS FEMENINOS. Al margen de este permiso, pocos fueron, sin embargo, los que pidieron licencias pra cuidar a menores, a mayores o discapacitados, o para cuidar a un enferno grave. Toda esa parte de cuidados recayeron cais en exclusiva en las mujeres: ampliació en cuatro semans del permiso de lactancia , reducción de jornada durante un mes para atender a un enfermo familiar grave, excedencia de 3 años para atender a hijos y dependienetes y flexibilización de la jornada de hijos menores de 12 años, entre otros.
CORRESPONSABILIDAD. Fuentes del Ministerio de Administraciones Públicas reconocen que, pese a los esfuerzos realizados, la igualdad en este terreno termina sin ser real. Pero, sin embargo, creen que las cosas empiezan a cambiar, lentamente, pero a cambiar, al menos en el sector público. Y refuerzan sus esperanzas en la evolución del porcentaje de varones y féminas que, a medida que el plan Concilia iba cumpliendo
AHORA, TELETRABAJO. El ministro Sevilla aprovechó la ocasión para anunciar que su departamento aprobará la extensión del teletrabajo a toda la administración del Estado, "para que los empleados cuyos puestos lo permitan puedan conciliar mejor vida laboral y familiar". INCENTIVOS PARA EL VARÓN. El teletrabajo es una de las medidas incluidas en un informe para la racionalización de los horarios - adelantado por La Vanguardia el pasado martes- y que ayer recibió el respaldo del Congreso. En él, se piden incentivos para que los varones se acojan a los permisos que permitan conciliar, y evitar que éstos recaigan exclusivamente en las mujeres.
Por Celeste López el 03.01.2007 en lavanguardia.es.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Se vuelve a una crianza más respetuosa con los niños

Rosa Jové, Psicopediatra y monitora de lactancia, con tres de los asistentes a su charla.



Las IV Jornadas sobre Lactancia Materna contaron también con Asunción Azofra, matrona del Hospital de Laredo, que trató la importancia de la primera hora tras el parto. Además, se presentó un vídeo de la Asociación 'La Buena Leche'.
«Se está volviendo a una crianza más respetuosa con los niños, claramente». Así lo explicó en Santander la psicopediatra catalana Rosa Jové, invitada por la asociación cántabra 'La buena leche' a impartir dos conferencias, una de ellas sobre el sueño infantil, su especialidad. Jové es autora de 'Dormir sin lágrimas', un libro que rebate las tesis de otro médico -el doctor Estivill- cuyo método ha sido empleado por miles de padres para hacer conciliar el sueño a sus hijos.-Defiende en su obra que el abandono del niño en su cama dejándole llorar no es nada correcto.-Efectivamente, no es lo correcto. Le crea secuelas al niño y, aunque no se las creara, no es la forma de tratarle. Es un trato vejatorio. ¿Alguien dejaría en su habitación, tras unos gritos y bajo amenaza a una persona mayor? Entonces, ¿por qué se lo hacemos a un niño? Si un bebé (o no tan bebé) llora por la noche, hay un problema. Lo que pasa es que los padres son egoístas y les es más fácil pensar que el niño 'se las sabe todas'. De hecho, mientras las madres están de baja maternal, no hay tanta obsesión por que el recién nacido duerma de un tirón. Es a los seis meses (con la madre que ha vuelto al trabajo) cuando la noche del niño se hace tan importante.-¿Y cómo descubrir dónde está el problema del pequeño?-Lo primero es hacer un registro del sueño y ver si duerme las horas adecuadas a su edad. Pero existen familias que quieren acostar a sus hijos a las ocho de la noche y que no se muevan hasta las nueve de la mañana. Y, a ser posible, una siesta de tres horas. Pues no, no es así. Los bebés duermen entre 12 y 16 horas y ambas cosas son normales. A partir de los cinco años, sólo necesitan las ocho horas de un adulto. No hay que empeñarse en más. Tampoco es normal dormir 'de un tirón', ni siquiera para los mayores. Esto, que es lo habitual, es visto por algunos como 'mala fe' por parte de la pobre criatura. Esta 'maldad' de los niños (el pensar que nos toma el pelo etc.) es lo que sirve de justificación a algunos padres para este 'maltrato'.-Usted es firme defensora de dejar un tiempo a los niños en la habitación de los padres, algo que no se suele recomendar en el sistema sanitario -Es que el 80% de la población mundial duerme con sus hijos hasta que tienen dos, tres o cuatro años. Y no hablamos de sociedades primitivas. En Japón, los niños duermen en la habitación con sus padres, lo mismo que en Noruega, donde tienen la cultura, incluso, de compartir cama con los críos hasta que tienen más o menos un año. Está demostrado, además, que en estos países se padece mucho menos insomnio, tanto infantil como adulto. No como aquí, que todos tenemos problemas para dormir.-¿Tiene algo que ver la rapidez con que se vive con las alteraciones del sueño en la infancia?-Mucho, muchísimo. La prisa y los niños nunca han hecho buena pareja. Los niños necesitan otro ritmo y es fundamental ver que el suyo no es el nuestro. Ellos requieren espacio y tiempo, abrazos y esto está muy reñido con las ocupaciones de los padres, que van siempre a la carrera. Por eso se está pidiendo ahora los seis meses de baja maternal, para que las familias tengan más respiro.-¿Ve en su consulta muchos casos complicados debido al sueño?-Algunos terribles, sí. Por ejemplo, el de una niña adoptada, asiática, al que le aplicaron el método de dejarla sola y a oscuras para que 'aprendiera' a dormir. La pequeña perdió el habla durante seis meses, del terror que debía pasar por las noches, en otro país, con padres nuevos. Esto no hubiera pasado si hubieran dormido con ella. Los niños saben dormir, no hay que enseñarles. De hecho, ya lo hacen en el seno materno. Lo que no hacen es dormir cuando y dónde les interesa a los padres.-¿Cuál es el consejo que más le solicitan?-No hay uno concreto. Las familias lo único que quieren es que les digas que no hacen mal las cosas. Cuando se les dan unas pautas, las siguen bien. Se nota un gran interés, en los últimos años, por volver a una crianza más respetuosa. Es un movimiento global: más padres con los críos colgados del pecho, más concienciados por el buen trato. Esto no tiene por qué estar ligado a una vuelta al hogar de las mujeres.
Fuente: www.eldiariomantanes.es el 03.10.07 por Violeta Santiago

domingo, 23 de septiembre de 2007

La demanda externa de partos naturales en el Hospital de la Plana satura el paritorio



Casi un centenar de embarazadas de otras áreas sanitarias han pedido su traslado en 2007 al centro de Vila-real .

Néstor Vilar, Castelló La capacidad de decisión de la madre y no recurrir a intervenciones quirúrgicas más allá de lo necesario son, a grandes rasgos, las claves del parto no medicalizado, humanizado o natural, formas de designar a esta modalidad implantada en el hospital de la Plana de Vila-real. Desde enero de este año, 98 mujeres de otras áreas han solicitado un cambio de obstetricia para tener la Plana como lugar preferente para dar a luz, pues es el único centro público de la Comunitat Valenciana que ofrece esta opción. El parto no medicalizado es el primer motivo que alegan las embarazadas para su cambio de obstetricia, según confirman fuentes sanitarias. Otro motivo es que el hospital de Vila-real es el único de la provincia donde puede donarse la sangre del cordón umbilical. Las 98 solicitudes procedían de otras zonas sanitarias de Castelló y también del resto de la Comunitat. La cifra no es desdeñable para un hospital que, de enero a julio de este año, acogió 1.067 partos. Cerca del 60% de las mujeres solicitó métodos no medicalizados, y el hospital ha conseguido la tasa más baja de cesáreas (un 17% de los partos) en la Comunitat. Sin embargo, este volumen de traslados no estaba previsto. Desde el personal del paritorio avisan de que el servicio ha llegado a su límite: «No hay recursos humanos, ni materiales ni espaciales para absorber tanta gente». Como ejemplo, las fuentes citadas explican que en el paritorio suele haber dos matronas por turno (y una supervisora por las mañanas), y que tienen sólo cuatro unidades de dilatación. De hecho, ha habido momentos en que el paritorio estaba completo y han tenido que derivar a otros hospitales a parturientas a quienes correspondía alumbrar en la Plana. Y si no se llega a ese extremo, es gracias al «sobreesfuerzo» del personal sanitario, que está atendiendo una media de seis partos diarios, y calcula que uno de cada diez procede de otra área sanitaria. Por ello, los trabajadores sanitarios creen que pronto habrá que denegar las solicitudes de traslado que, de momento, se han aceptado invariablemente. También fuentes sindicales consideran contraproducentes estos traslados, pues la plantilla y las instalaciones «se crearon según la población que tenían asignada, y con los traslados se están alterando sus ratios y aumentando la presión, mientras quizás se está desaturando el Hospital General de Castelló». Las fuentes consultadas coinciden en la necesidad de multiplicar la oferta de parto natural en el sistema sanitario, bien ampliando la capacidad de absorción de la Plana, bien implantando la modalidad en el resto de centros hospitalarios. Algunos abogan por esta última opción, pero otros advierten de que se trataría de un proceso muy lento, pues la adaptación del personal a las nuevas técnicas sería difícil. Otra opción es constituir un centro de referencia que pudiera absorber a todos los interesados.
Fuente:Periódico El Levante-EMV Castellón 19/09/2007

El Gobierno quiere naturalizar más los partos

El Ministerio de Sanidad quiere poner en marcha un plan para reducir el número de cesáreas que se practican en nuestro país y naturalizar más los partos. Según los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta el 40 por ciento de los partos que se realizan a través de esta intervención podrían evitarse.

El 7% de los partos en España es con fórceps y un 20% con cesárea
La prioridad del Ministerio es evitar la intervención médica en el parto en la medida que sea posible. En España cada año 100.000 niños nacen por cesárea, 36.000 más de lo que sería conveniente según la OMS. El pasado mes de julio, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) ofreció datos oficiales sobre el parto en nuestro país. De los 400.000 partos que cada año se registran, un 73% son normales, un 20 son por cesárea y tan sólo un 7 por ciento requieren la utilización de fórceps, un instrumento cuyo empleo tenderá a disminuir tras una reciente sentencia que condenó a un médico por su uso "excesivo".
En la propuesta del Ministerio se contempla el aumento del número de matronas para darles un papel prioritario como ocurre ya en algunos países europeos. La presidenta de la Asociación de Matronas, María Ángeles Rodriguez Rozalen, resalta el importante papel que estas profesionales tienen durante el parto y asegura que "hay dos zonas bien diferenciadas en los hospitales maternales donde la zona de bajo riesgo es gestionada exclusivamente por las matronas y los médicos son para ellas meros consultores".
Con esta medida el departamento que dirige Bernat Soria busca intentar evitar la cesárea, la episiotomía, los fórceps e incluso la epidural que ralentiza la dilatación. Según un estudio avalado por la organización mundial de la salud el 42 por ciento de las mujeres que parió por cesárea no tuvo más bebés.
Fuente: TERESA RUBIO / CADENA SER 17-09-2007

lunes, 27 de agosto de 2007

Cora pide la retirada del cuento infantil “Lila tiene un hermanito” de Eduard Estivill

Añadir que los niños, supuestamente, felices de los cuentos que adapta estivill, sin lugar a duda NO le han aplicado el método violento Duérmete niño, a parte que el cuento pasaría a ser una pesadilla horrenda, no existiría felicidad en esos niños y dejaría de ser un cuento!
¡estivill a ver si dejas de adoptar publicaciones al altura de tu nivel emocional, miope y escaso, y intentas otro tipo de showbusiness en los que NO estén involucrados los niños.
La Federación de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento (CORA) protesta por el tratamiento dado a la adopción en el libro “Lila tiene un hermanito”, del Dr. Estivill y Montse Domènech (Editorial Beascoa, 2006)
Texto íntegro de la nota de prensa:
Queremos manifestar nuestra discrepancia con el contenido y la forma con la que se aborda la adopción en el cuento “Lila tiene un hermanito”, del Dr. Eduard Estivill y Montse Domènech (Editorial Beascoa, 2006). Resulta evidente que los autores se han documentado escasamente sobre la adopción y las familias adoptivas, si es que lo han hecho en alguna medida. El relato contiene errores de bulto respecto al proceso de adopción. En él se narra como los padres de la protagonista deben permanecer en Haití un mes para hacer “muchos exámenes”, cuando cualquiera mínimamente informado sabe que –de acuerdo al Convenio de la Haya–, la formación y evaluación de la familia que solicita una adopción se hacen en España, y que la estancia de los padres en Haití rara vez supera la semana.
Sin embargo, ese desconocimiento no es tan grave como otros “detalles” erróneos que, a los ojos de un niño adoptado, resultan altamente inquietantes y perturbadores. La adopción es una alternativa a la paternidad/maternidad biológica, ¡no un acto de solidaridad o caridad por el que nuestros hijos deban estarnos agradecidos! ¿Se imaginan lo que esa insinuación significa para la autoestima de un niño que se incorpora a una nueva familia? Esta falta de empatía con los sentimientos del niño adoptado es una constante a lo largo del cuento. ¿Qué necesidad había de representar a la madre biológica del niño adoptado como fea, bajita y gorda? No hay que olvidar que nuestros hijos descubren a edad temprana que, cuando crezcan, no se parecerán a nosotros en el color de la piel, los ojos, etc., sino que han heredado muchas de sus características físicas de la familia en la que nacieron. Pero es que además, entre las muchas problemáticas de las mujeres haitianas no se encuentra la obesidad (y son en general de una gran belleza, como también lo son los hijos que traen al mundo y que llevan la hermosura en sus genes).
Mención aparte merece el cuaderno pretendidamente pedagógico que incluye el libro, un dechado de topicazos y falsos mitos que en nada ayudan a la integración y normalización de nuestras familias. Resulta increíble que alguien teóricamente competente en otras áreas de la educación infantil mantenga un discurso tan falaz. Tristemente, los autores ni siquiera han hecho el esfuerzo de utilizar un vocabulario positivo y libre de prejuicios: cuando hablan de “hijos naturales”, debemos entender que los nuestros son… ¿extraños? ¿Artificiales tal vez?
Afirmar que nuestros hijos se comportarán como “hijos naturales” si como a tales les tratamos no es pedagogía, es simplemente un disparate de gran calibre. Nuestros hijos han vivido unas experiencias muy diferentes a las de sus pares, que han marcado su desarrollo tanto físico como psíquico y emocional. Fingir que sus necesidades no difieren de las de aquéllos que han crecido desde que llegaron al mundo en su familia es tan absurdo como pensar que un problema serio de visión se arreglará milagrosamente si actuamos como si no existiera. Las familias adoptivas somos tan familia como las demás, pero ignorar los retos específicos que nuestra paternidad conlleva sólo puede perjudicar a nuestros hijos, quienes necesitan que entendamos sus necesidades para poder desarrollar todo su potencial y convertirse en adultos felices.
Resulta bochornoso cómo los autores tratan de crear un discurso supuestamente positivo y pedagógico de la adopción minimizando algunos de esos retos. Pertenecer a una familia multirracial es una experiencia muy enriquecedora para todos sus miembros, pero ello no es óbice para que conlleve ciertos desafíos –tanto para los padres como para los hijos– que no podemos ni debemos obviar. No siempre es fácil enseñar a hacer frente a un tipo de discriminación –a veces sutil, a veces brutal– que los padres nunca han experimentado en primera persona. Afirmar que el miedo a esa discriminación racial “es menor cada día” porque nuestra sociedad es cada vez más multicultural puede parecer una afirmación bienintencionada y esperanzadora, pero no es cierta en absoluto, y bien lo saben quienes la sufren en sus carnes. El racismo existe y está aún muy presente en nuestra realidad: nuestra obligación como padres es aceptar esa realidad y proporcionar a nuestros hijos los recursos necesarios para hacerle frente.
Es evidente que necesitamos bibliografía que nos ayude a explicar la adopción de forma adecuada a nuestros hijos e hijas y a otros niños y niñas, pero vendernos como tal un producto que potencia la perpetuación de falsos discursos y puede provocar inseguridades innecesarias en nuestros hijos no es de recibo. Lamentamos profundamente que ni la editorial ni los autores de “Lila tiene un hermanito” se hayan tomado la molestia de buscar asesoramiento antes de lanzarse a hacer pseudopedagogía de la adopción y de nuestras familias, y les rogamos encarecidamente que retiren su edición.
CORA – Federación de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento